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Turismo por humberto galo,

A pesar de la difícil situación y las alarmantes cifras del sector turismo en el país, la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), mantiene la esperanza y, según estimaciones, para este año proyecta la llegada de 900.000 turistas, que permitirán percibir unos 390 millones de dólares, un retroceso en ingresos de 6 años, dijo Lucy Valenti, presidenta de Canatur al presentar el informe “Impacto de la crisis del 2018 en la industria turística”.

Según cifras oficiales de Canatur, en 2018 un total de 295.633 turistas ingresaron vía aérea a Nicaragua, una caída de 41% en comparación a la cifra que ingreso de esa manera al país en 2017 (503.638 turistas).

Asimismo, la frecuencia de vuelos semanales durante 2018 se redujo de 149 que se registraban en febrero a 67 con los que se cerró en diciembre.

Reformas: un golpe

La directiva de Canatur agregó que las reformas tributarias también provocaran que más personas vayan al desempleo abierto.

“Estas reformas van a redundar en un aumento del desempleo, en una mayor informalidad, muchas empresas no van a ser capaces de asumir esas responsabilidades tributarias y sociales y se van a ir a la informalidad y menos competitividad”, dijo Valenti.

El 28 de enero, el ministro de Hacienda Iván Acosta presentó ante el plenario de la Asamblea Nacional una propuesta de reforma a la Ley de Concertación Tributaria, la cual supone un incremento en el pago de impuestos a grandes y medianas empresas.

Se establecen entre otros el aumento al impuesto selectivo de consumo (a las bebidas alcohólicas, azucaradas y a los cigarrillos); gravar con impuesto del valor agregado en algunos productos industrializados, por mencionar algunos. Por otro lado, en el informe presentado ayer por Valenti, se indica que la crisis política ha impacto transversalmente en el sector turismo, provocando entre otras cosas la pérdida de más de 62.000 empleos, la disminución en la frecuencia de vuelos comerciales hacia el país y aproximadamente 440 millones de dólares dejaron de ser percibidos en concepto de ingresos.

Lo anterior ha golpeado severamente el talento humano del sector, ya que al menos 78% de las empresas turísticas redujo su planilla más de la mitad; otro 15% negocio con sus colaboradores horarios de flexibilidad para retenerlos y 7% logró mantener el 80% de su planilla.

“En los momentos más difíciles de la crisis, al menos, 70.000 personas se vieron afectado en su empleo, de esos 62.400 fueron despidos definitivos, 6.500 fueron trasladados y 18.000 reestructuraron sus contratos para no ser despedidos”, afirmó Valenti.

La directiva agregó que “los más calificados migraron a Centroamérica y a Norteamérica, muchos de ellos bilingües, lo hicieron hacia call centers”, detalló la empresaria. Esto significa que se ha minado la calidad del servicio turístico del país.

Durante la presentación del estudio, la organización reitero el llamado a encontrar una salida dialogada a la crisis del país.


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