El baile no puede faltar en el carnaval más visitado. / EFE
El baile no puede faltar en el carnaval más visitado. / EFE

Turismo por EFE,

Solo en la emblemática pista del sambódromo de Río de Janeiro es posible evocar, en la misma noche, a personajes como Michael Jackson o Ray Charles, recrear el infierno descrito por Dante en “La Divina Comedia” y reivindicar la cultura indígena, en medio de una fiesta multitudinaria.

Las seis escuelas que abrieron la madrugada del lunes los desfiles de “primera división” del sambódromo volvieron a demostrar que el carnaval carioca es el mayor espectáculo del mundo.

Durante más de ocho horas, 19.200 músicos y bailarines desfilaron sobre la pista de Sapucaí, bien caminando o encaramados a alguna de las 36 imponentes carrozas que avanzaron por el templo de la samba, en una noche que comenzó con una intensa lluvia y con malos augurios por un accidente que dejó ocho heridos, al menos tres de ellos de gravedad.

La agrupación de samba Paraíso de Tuiuti, encargada de abrir la gran fiesta carioca, con un homenaje a “Tropicalia”, el popular movimiento liderado por Gilberto Gil y Caetano Veloso, difícilmente cumplirá su sueño de seguir en la categoría de las grandes escuelas después de este accidente.
El accidente provocó gritos y confusión, pero la gran mayoría de los más de 72.000 espectadores que abarrotaban el recinto ni siquiera se enteró de lo ocurrido.

Ivete Sangalo homenajeada en el carnaval

El desfile sufrió un receso de cerca de una hora, pero después se reanudó con el programa previsto, que dio paso a la escuela Grande Río, con un homenaje a la popular cantante Ivete Sangalo y a Bahía, el estado brasileño donde más se afianzó la cultura africana.

La tercera en desfilar fue Imperatriz Lepoldinense, con un tema que había suscitado polémica en vísperas del carnaval: La preservación ambiental y cultural de la Amazonía.

Un “enredo” que levantó ampollas entre ciertos sectores de los empresarios agrarios y los políticos brasileños.

Vila Isabel, la cuarta en salir a la pista, movilizó a 3.600 personas en un espectáculo que evocó las raíces africanas y su legado en la música americana, desde Estados Unidos a Argentina.

La escuela sorprendió con una puesta en escena que rindió homenaje a personajes como Michael Jackson, Ray Charles, Stevie Wonder y Tina Turner sobre una monumental carroza en la que “bailaron” también los “Jackson Five”.

Hay de todo

Salgueiro, otra de las mejor posicionadas, apostó por un viaje al infierno y al purgatorio de la mano de Dante Alighieri y “La Divina Comedia”, aunque la versión carnavalesca del descenso a las “profundidades” se antojó mucho más atractiva que la del escritor italiano.

Gigantescas carrozas en tonos rojos, distintivo de la escuela, avanzaron por la avenida rodeadas de miles de bailarines vestidos con innovadores diseños de llamativos colores, desde amarillo a naranja, rosa, verde o morado.

En la versión carnavalera, la joven que interpreta a Beatriz, la amada de Dante, lleva una “fantasía” que deja poco a la imaginación porque mantiene descubierta buena parte de su cuerpo, aunque está compuesta por 3.500 plumas de colores y pesa 25 kilos.

“Beija-Flor”, con un récord de triunfos en el sambódromo, fue la encargada de cerrar con broche de oro una noche que había empezado con la tristeza del accidente.

La escuela enfiló la pista del sambódromo cuando ya había amanecido y arrancó una gigantesca ovación del público con su recreación de un romance de José de Alencar sobre la historia de Iracema, “la virgen de los

labios de miel”, sacerdotisa y símbolo de la pureza.

“Estamos muy tristes por el accidente. No recuerdo que hubiera pasado antes. Pero esta es una noche de fiesta y el espectáculo sigue adelante. Es carnaval y estamos en Río”, comenta Nessia Oliveira antes de abandonar el sambódromo tras el desfile.


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