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Turismo por Metro Internacional,

La ciudad se viste de gala. Cada febrero los habitantes de Napier se ponen de punta en blanco. Las mujeres llevan refinados vestidos de seda al estilo de los años 30 y 40, sombreros con adornos de plumas y largos collares de perlas.

Los hombres sacan del guardarropa sus elegantes trajes de chaqueta con chaleco y sus sombreros de paja y boinas con visera. La radio emite sin cesar penetrante música de swing y jazz y sobre las limpias calles de la pequeña ciudad situada en Hawke’s Bay, en el este de Isla Norte en Nueva Zelanda, ruedan brillantes Packards rojos y Chevys de color crema. Comienza el festival art déco de Napier.

No hay mejor escenario para un festival como este que Napier, donde la mayoría de los edificios están construidos en estilo art déco. Además de Miami Beach en Estados Unidos, Napier es uno de los pocos sitios del mundo en el que sigue viva esta arquitectura. De hecho, la ciudad se autodenomina “la capital mundial del art déco”.

El origen

La razón de esta exclusiva característica es una desgracia: el 3 de febrero de 1931, a las 10:46 hora local, Napier sufrió un arrasador terremoto. El sismo tuvo una magnitud 7,8 en la escala Richter y duró alrededor de dos minutos y medio. Los incendios que se desataron, arrasaron y devoraron el centro de la idílica ciudad costera.

Perdieron la vida 260 personas. Pero los supervivientes no contemplaron la opción de darse por vencidos, sino todo lo contrario, decidieron reconstruir la ciudad, mucho más bonita que antes. Y eligieron para la mayoría de los edificios el estilo en boga en ese momento, el art déco.

Desde 1985 el Art Deco Trust se encarga de la conservación de este patrimonio cultural. El año en el que se fundó la institución quedó claro que el interés público es gigante. Al primer tour por la ciudad para contemplar los edificios asistieron 1.100 personas, a pesar de que se realizara un domingo de junio de 1985, en medio del invierno neozelandés.

Miles de visitantes

Motivada por el entusiasmo surgió la idea de celebrar también el art déco. Y por ello desde 1988 cada año en febrero tiene lugar el festival en recuerdo del terremoto y la reconstrucción de la ciudad. En 2016 asistieron unos 40.000 visitantes. Lo que se vive en la ciudad es algo así como un verdadero viaje en el tiempo.

No hay asistente que no consiga un bonito traje estilo años 30 para la ocasión. Incluso los más jóvenes llevan para el picnic en el parque junto a la playa pantalones cortos de lino con tirantes y las muchachas vestiditos delicados y diademas con adornos de plumas. Los elegantes atuendos de los visitantes pueden convertir un lugar como Starbucks en una antigua y tradicional cafetería.

Sobre los escenarios en el centro de la ciudad se toca jazz y se baila tango. Bandas de música animan con canciones como “Singin’ in the Rain” o “Puttin’ on the Ritz”. Y más tarde, cuando el desfile de históricos coches relucientes avanza lentamente por el centro de la ciudad, uno se siente transportado a los viejos tiempos. Solamente los smartphones con los que los transeúntes fotografían el brillante desfile interrumpen el viaje al pasado.

En febrero

El programa del Festival Art Déco, que se celebra este año del 15 al 19 de febrero, está repleto de actividades. 86 años después del gran terremoto los visitantes pueden probar la escasa alimentación del pasado con la “Depression Dinner”, participar del “Gatsby Picnic” o festejar en la “Prohibition Party”. Los padres animan a sus hijos en la carrera de cajas de jabón y las parejas aprender a bailar charleston.

Las fiestas callejeras, las exhibiciones y los espectáculos que llenan de vida Napier durante el festival hacen muy sencillo olvidarse del tiempo. Para algunas personas puede ser un desafío volver al presente después de cinco días. s


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