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Tecnología, Trending por Raúl Estrada / Fayerwayer,

Con el estreno de PlayStation 4 en 2013 llegó Knack, un juego de lanzamiento producido por la propia Sony que pasó sin pena ni gloria por la consola; no fue muy bien criticado en su momento y tampoco se trató de un título memorable. Hoy, casi cuatro años después y sin que nadie lo esperara demasiado, Knack recibe una secuela, una segunda parte que se vende a precio reducido y que va orientada a los jugadores más noveles o de menor edad.

Pero pese a su estatus de marca secundaria, lo que pone sobre la mesa Knack 2 está bastante pulido. Utilizando un modelo probado ya antes por Sony con los títulos de God of War, Knack 2 se desarrolla como un título de acción y plataformas donde hay que guiar al personaje titular por diferentes escenarios combatiendo con enemigos, saltando de plataforma en plataforma o resolviendo pequeños puzzles que no son nada complejos pero que ayudan a darle variedad al conjunto completo. Y de tanto en tanto, aparecen secuencias más cinematográficas que se resuelven con una serie de quick time events, presionando en momentos específicos los botones que aparecen en pantalla.

Todo este formato de Knack 2 hace que el juego sea muy amigable en general. En el juego se incluye también un modo cooperativo que en realidad es básicamente un segundo Knack en el escenario, con exactamente las mismas habilidades del principal. Con ese segundo protagonista es más fácil resolver algunas batallas, pero también completar ciertos puzzles; no es que aquello no se pueda hacer jugando en solitario, pero el elemento cooperativo de Knack 2 está bastante bien implementado pensando en, por ejemplo, dos jugadores con diferentes niveles de habilidad: el más hábil no va a sentir que el otro lo va retrasando y el más débil nunca se va a sentir demasiado exigido.

Esa simpleza en el diseño general de Knack 2 es lo que hace que desde fuera se vea como un juego un poco vacío. Para el espectador promedio Knack 2 no es un juego ni muy espectacular ni muy vistoso; su estilo artístico, basado en el legado de Pixar, tampoco tiene mucha personalidad, además de lo caricaturesco. El combate, más allá de las habilidades que se van desbloqueando a medida que avanza el juego, es sencillo. Las secciones de plataformas en general no son nada difíciles ni en extremo complejas. Solo hay que saber en qué momento cambiar de tamaño, calcular bien los saltos y poco más.

Y aun así, Knack 2 es un producto agradable de jugar. No hay nada demasiado pretencioso ni que busque ser más de lo que es. Es para disfrutar sin presiones en una tarde de relajo e idealmente con una persona al lado que tal vez no sepa mucho de “jugar videojuegos”, ya que con Knack 2 es difícil quedar atascado en algún alguna zona difícil o con un jefe demasiado poderoso. En el juego los jefes son la mayor parte del tiempo criaturas o robots gigantes y siguen el manual de tener varias rutinas de ataque, pero jamás de los jamases son imposibles de derrotar.

Con Knack 2, Sony parece haber querido apuntar a un público muy específico y honestamente creo que dieron en el clavo. Porque es necesario valorar Knack 2 en su contexto: es un juego que se vende a precio reducido y sin nada demasiado ostentoso en el envoltorio. Es evidente que el jugador más curtido en videojuegos busca algo un poco más profundo o denso en cuanto a mecánicas o historia y por supuesto que Knack 2, con esa vara de medir, se queda corto. Pero eso no lo convierte en un juego malo ni mucho menos: la historia entretiene lo suficiente como para ir renovando las ganas de seguir jugando a cada capítulo que pasa y si ese es el fin último de un videojuego, poco se le podría criticar a uno como este.


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