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En las últimas semanas, numerosas actrices han detallado sus historias de cómo sobrevivieron el abuso sexual a manos de uno de los hombres más poderosos de Hollywood, Harvey Weinstein. En medio de estas acusaciones, Weinstein se vio obligado a renunciar a su poderosa compañía de producción, puede enfrentar cargos criminales por sus acciones y varios hombres más en la cima han sido expuestos como depredadores sexuales (y no solo estamos revisando crímenes contra las mujeres, expresidente Frank Underwood). Estas historias desgarradoras a menudo se mantienen en silencio debido a la dinámica de poder (y, a veces, los acuerdos de confidencialidad), pero dada la fuerza de los que se han presentado, ¿no deberíamos ‘exponer’ a los delincuentes? ¿Y cómo se supone que debemos saber de quién protegernos?

Tim Cole, CEO de Compass Alliance y autor del nuevo libro “The Compass Solution”, tiene esto que decir sobre la epidemia: “Alguien me dijo una vez que la fama y el éxito son como el agua salada: cuanto más la bebes, más sediento quedarás. Y si no tienes cuidado, esto lleva a la locura y al abuso de poder”. Explica que alguien con la cantidad de poder que tuvo Weinstein por lo general actúa de manera inapropiada una vez que ha decidido que es más importante que el producto, la empresa y las personas con quienes trabaja. Este inflado sentido de valor lo hace sentirse por encima de la ley y puede llevarlo a salirse con la suya con cosas terribles debido a su estatus en la empresa o dentro de la industria.

“Alguien me dijo una vez que la fama y el éxito son como el agua salada: cuanto más la bebes, más sediento quedarás. Y si no tienes cuidado, esto lleva a la locura y al abuso de poder”. Tim Cole, CEO de Compass Alliance y autor del libro “The Compass Solution”.

Sabiendo que se han pagado enormes sumas de dinero para ocultar las transgresiones sexuales, ¿cómo es que aquellos en el círculo interno de un depredador no hacen sonar el silbato? Cole cree que esto es más probable porque Weinstein y otros se rodean de un grupo al que se refiere en su libro como “aduladores”. Estas personas son el adulador desvergonzado, sí, personas que harán cualquier cosa para complacer a un jefe tiránico con el fin de avanzar con sus carreras.

Él cree que la buena disposición de estos aduladores para cubrir a sus jefes es clara. “¿Por qué harían eso? “ pregunta, “debido a la supervivencia, la autopreservación y las oportunidades de trabajo. Han decidido que todas esas cosas son más importantes que hacer lo correcto y decir ‘no, no puedes hacer esto, está mal y no voy a permitir que suceda’. Pero la gente lo mira a menudo y dice ‘bueno, sacrificaré mis valores por ese cheque’ … te garantizo cuando esto se desarrolle, y no sé los detalles, pero si resulta ser tan atroz como se describe (en el caso Weinstein), habrá una larga lista de aduladores que podrían haber hecho algo, que deberían haber hecho algo y optaron por no hacer nada”.

Entonces, ¿qué podemos hacer el resto de nosotros que contamos con brújulas morales para poner fin a este abuso desenfrenado del poder? ¿Qué pasa con los Weinsteins en nuestras propias oficinas? Cole cree que es nuestra responsabilidad ponerse de pie. Una vez que hayas notado un comportamiento ofensivo en tu lugar de trabajo, habla con el departamento de recursos humanos lo antes posible. Y si trabajas por un salario mínimo en un entorno que no tiene un departamento de recursos humanos (como la industria de servicios), lleva las cosas directamente a la casa matriz.

Si tienes miedo de que tu jefe se entere de una queja, documenta todo y comienza a buscar otro trabajo, un sueldo no merece abuso. Una vez que estés libre para renunciar, puedes publicar tu evidencia y ayudar a proteger a los futuros empleados. “Lo peor que puedes hacer en esas situaciones es simplemente permitir que se sigan desarrollando”, dice Cole, “porque lo que pasa es que el tirano solo crece en poder y ves una continuación de los mismos comportamientos y ahí es cuando realmente estás en un ambiente cáustico y séptico que no es sostenible”.

Cosas que impiden la denuncia

Muchas mujeres tienen temor después de sufrir acoso.
Metro | Fotos: getty

Entrevista con Catalina Ruiz-Navarro

Activista y exdirectora del proyecto feminista de YouTube (e)stereotipas. 

¿Por qué hasta ahora se ha puesto en la agenda mediática un tema como el acoso? ¿Por qué se necesitaba que pasara algo como lo de Harvey Weinstein para que más gente comenzara a hablar del tema?
– Yo creo que el tema del acoso se ha puesto en la agenda desde los últimos 5 años más o menos y esta ha sido una conversación que ha sido escalonada y le ha dado más herramientas a las mujeres para denunciar el acoso en sus vidas. Y esto, no de manera coordinada, pero sí de manera paralela a nivel mundial, a partir casos grandes que hubo . Creo que lo de Bill Cosby fue un parteaguas para hablar de Harvey Weinstein, como lo estamos haciendo, luego para que funcionara #MiPrimerAcoso y #MeToo. Creo que estamos viendo el cúlmen de una conversación que lleva un buen rato gestándose. Entonces no es que se necesite lo de Harvey Weinstein, sino que esa fue la gota que derramó el vaso y además que es un escándalo alimentado con el poder mediático de Hollywood, que eso es incomparable, y eso es una ventaja para que se hiciera viral y se hiciera mundial.

Esto ha generado que muchas celebridades sean denunciadas por sus comportamientos depredadores en el pasado. Mucha gente cree que esto es una “persecución”. ¿Cómo explicar que hasta ahora el tema se habla porque era una conducta normalizada?
– Esto no es ninguna persecución: los que han acosado gente, pues que se preparen, porque van a caer, porque esto ya lo estamos hablando y ya no es un problema de la vida privada de las mujeres. Y los que se están portando bien, pues pórtense mejor. Esto no es ninguna persecución, la verdad es que es simplemente justicia. Y si muchas personas están denunciando el acoso es porque se dan cuenta de que se necesitaban estas conversaciones para visibilizar esta situación.

¿Por qué a pesar de que el feminismo ya se puede ver como un tema al que se está acercando mucha más gente, hay discursos que quieren deslegitimarlo, sobre todo en cuestiones como denuncias de violencia sexual?
– Eso es un fenómeno que en inglés que se llama “backlash” y cada vez que se avanza en derechos humanos, uno avanza contra fuerzas de resistencia del statu quo que son muy fuertes. Entonces, cada avance viene acompañado de un backlash usualmente del mismo tamaño y ahora podemos esperar un backlash más grande, porque el tema del feminismo se está discutiendo en todas partes.

¿Crees que sí habrá un cambio cultural en cuanto a las actitudes y violencias diarias que soportamos las mujeres? Y con esto no solo me refiero al acoso. Los jefes hombres te deslegitiman en la oficina, te juzgan por tu peso, tu manera de vestir, etc.
Vamos a tener que aprender que hay cosas que no se pueden hacer. No se puede estar comentando sobre el cuerpo de las mujeres sin su consentimiento, con tus subalternos no puedes tener ningún tipo de relación si ejerces poder sobre ellos, ni hacer comentarios discriminatorios e incómodos. Y no es lo políticamente correcto, es simplemente justicia.

¿Por qué se trata de negar la importancia de estas pequeñas violencias simbólicas —pero al fin y al cabo, violencia— diciendo que “hay cosas más importantes por las qué luchar”?
– Esa es una falacia lógica que en Wikipedia se conoce como el “What about?” o en español “¿Y qué de?”. Entonces, cada vez que uno señala una cosa que está mal, te dicen que no criticas una cosa u otra. Pero es una falacia lógica en la que es preferi
ble no caer.

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