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Salud, Tendencias por Javiera García Vilches,

“El desayuno es la comida más importante del día”, “debemos comer cada tres horas”, “todas las grasas engordan”, son solo algunas de las creencias que desmiente el médico funcional Carlos Jaramillo (@drcarlosjaramillo). El especialista colombiano promociona su primer libro, “El milagro metabólico”, en el que derriba los mitos en torno al funcionamiento de nuestro metabolismo.

Con la premisa de que nos estamos enfermando más, porque cada vez comemos peor, invita a las personas a conocer su metabolismo para entender cómo funciona y saber qué pueden hacer para lograr un cuerpo saludable. Una propuesta bastante sorprendente para quienes, por años, han seguido al pie de la letra las recomendaciones que habitualmente dan los nutricionistas.

Elimina los procesados
La base de la alimentación debe estar en el consumo de productos en su estado natural, es decir, que no hayan sido sometidos a procesos tecnológicos o que se les haya agregado ingredientes como colorantes, conservantes o edulcorantes. Las galletas, papas fritas, bebidas con gas y los cereales azucarados son algunos de los alimentos que se deben evitar. “Todo lo que parece alimento, pero no lo es. Eso que dicen que tiene sabor y olor a chocolate, pero no lo es. La regla número uno es comer alimentos reales”, explica Jaramillo.

Los alimentos que conviene eliminar, las grasas que nos hacen bien, cuántas frutas podemos comer al día. El doctor colombiano Carlos Jaramillo, especialista en nutrición, responde preguntas clave

Insulina y cortisol
Muchos desconocen la importancia de estas sustancias en el peso. También conocida como la hormona del estrés, el cortisol sirve para aumentar el nivel de azúcar en la sangre. Cuando atravesamos una situación de estrés, los niveles de cortisol se disparan y esto provoca un aumento de la insulina, que cuando está muy estimulada, hace al cuerpo acumular grasa, tapar arterias y generar ansiedad por comer. “La ansiedad por comer es un tema hormonal, ciento por ciento”, agrega el experto.

Controla el hambre
El hambre es un reflejo, y conviene aprender a controlarlo. Para esto, resulta importante acostumbrar al organismo a comer tres veces al día y no cada tres horas. Aunque al principio parezca difícil, al parecer, después de un tiempo, las ganas de comer a cada rato se van quitando. “Cuando tenemos un control mental, empieza a suceder que decimos ‘hoy no quiero desayunar’, ‘hoy no quiero cenar’. Hay que aprender a oír al cuerpo en esos momentos. Los ayunos son absolutamente benéficos”, asegura Jaramillo.

¿Grasas saludables?
Aunque durante años hemos condenado a las grasas, es importante aclarar que existen algunas que son saludables y muy necesarias dentro de la dieta. La clave está en saber elegirlas. El aceite de oliva, las aceitunas, los derivados del coco, la palta, los pistachos, las almendras, semillas de chía, girasol y linaza, son algunos de los productos que puedes empezar a incorporar a tu día a día sin problemas. El pescado, además de ser rico en proteínas y minerales, tiene una piel con alto contenido de grasas buenas y necesarias para el cuerpo.

Menos jugos naturales
Para obtener todos los beneficios que pueden tener las frutas, no se aconseja alterarles su forma, es decir, evitar los jugos, y comer máximo una o dos porciones en el desayuno. “El jugo de mandarina y el de naranja son los peores, porque es la fructosa pura y suelta. Para hacer un jugo de naranja, se necesitan tres naranjas y uno nunca se va a comer eso”, aclara el especialista. La fructosa, que es el azúcar de la fruta, no le da energía al cuerpo y no permite que el organismo entienda que estás lleno. El médico explica que esa es la razón por la que podemos tomar tantos vasos de jugo de naranja sin sentirnos satisfechos.

Entrena en ayunas
Muchos creemos que para sentir más energía, debemos comer, pero el autor no está de acuerdo. “Una cosa es lo que comemos, que se procesa y se almacena, y otra es lo que utilizamos como fuente de energía. Le hemos enseñado a nuestros cuerpos a ser quemadores de azúcar. Pero existen dos formas de obtener energía: el tanque pequeñito de azúcar que tenemos en el hígado o la grasa del cuerpo. La grasa es una fuente mucho más eficiente. Cuando entrenamos en ayunas, le estamos enseñando al organismo a entrar a ese proceso de utilizar la propia grasa como fuente de energía, y eso es maravilloso para la mente, para el metabolismo y para el sistema de las defensas”, explica.

Disfruta
Si mantenemos una buena alimentación todos los días, también podemos vivir momentos de placer. ¿Lo importante? Mantener el balance y dejar los gustitos solo para momentos específicos, como celebraciones o eventos.


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