Estilo de Vida, Tendencias por Luz Lancheros | Metro World News,

Si bien ya han sido reconocidos de alguna manera, siguen enfrentando polémicas y destapando prejuicios sociales por simplemente ser.

Tess Holliday. Nada de apologías
Es la modelo plus size más atacada, no solo por su talla sino porque siempre le echan en cara hacer apología a la obesidad. Desde que se ha hecho famosa (e incluso entrevistada por este medio) ha afirmado que está bien y que su salud es asunto suyo.

Últimamente, volvió a repetir esto cuando posteó una foto en vestido de baño en Instagram y su única respuesta fue: “A nadie le importa”.

Ya para el año pasado había protagonizado su primera portada en Cosmopolitan UK, causando gran revuelo y por la que incluso tuvo una polémica con el periodista Piers Morgan. Ha sido modelo por 12 años y con campañas #effyourbeautystandardas y #everyBODYisflawless ha querido mostrar que la belleza viene en todas las tallas.

Grace Neutral. Exbailarina y tatuadora británica

Es famosa por su apariencia, sus ojos violeta, sus escarificaciones, sus orejas de elfo, su lengua bífida y por operarse para quitarse el ombligo. Critica mucho el hecho de que se valore una apariencia normada y claramente, ha experimentado el prejuicio de otras personas sobre su aspecto, pero ella afirma que “ese es su problema, no el mío”. Y así como ella, muchas personas famosas por sus modificaciones generan polémica, sobre todo al establecer que su cuerpo es suyo. Ella afirma ser “un alien” y casi todo su cuerpo está tatuado. En 2016, fue presentadora de un documental de Vice I-D, “Más allá de la belleza” y tiene más de 640.000 seguidores en Instagram.

Ángela Ponce revelando las fobias internas de la sociedad

Si bien hay modelos trans y actores y actrices trans, lo que causa revuelo es que una mujer trans concurse en un estamento tan tradicional y heteronormado como el concurso de belleza de Miss Universo y ganar el cetro en su país. Ponce ha tenido que enfrentar todo tipo de odio en las redes, memes de mal gusto, la publicación de hasta el más mínimo detalle sobre su vida y también comentarios abiertamente transfóbicos por parte de sus compañeras. Incluso ha recibido el rechazo de varias marcas por ser trans, aunque ha desfilado para Andrés Sardá y es embajadora de Pantene.

Matieres Fecales otras formas de ser humano

Steven Raj y Hannah Rose, de 24 y 22 años, estaban oprimidos por las normas sociales en Canadá. Steven tenía que reprimir su orientación sexual y Hannah se negaba a seguir los cánones de belleza. Los dos comenzaron a expresarse a través del maquillaje para desafiar estos convencionalismos. Son diseñadores y músicos y en medio del odio online que generan, explican que no se disfrazan. Se identifican como poshumanos, e incluso les han escupido en la calle, como pasó en París, donde los identificaron con “el diablo”. Afirman que aún sufren mucha violencia no solo por su performatividad, sino por sus interseccionalidades de género y origen (Steven dice ser mitad de Sri Lanka y mitad de Guyana, donde vivió en su niñez, y es discriminado por su raza y sexualidad). Ambos venden piezas online para acercarse más al look que proyectan, que se transforma a medida que van interactuando con esa sociedad que los ama y se horroriza por ellos a partes iguales.

Bae Kyo Hyun desestandarizar con el cuerpo
Si en algunos lugares de occidente la belleza se ha enfocado en la prótesis y las curvas, en oriente es bien sabido que para triunfar hay que estandarizarse, tener ese aspecto añiñado, esos ojos grandes de anime, esa piel blanquísima y ese maquillaje discreto y así triunfar en una sociedad ultracompetitiva que te exige no solo una carrera, sino también acoplarte al estándar patriarcal donde tienes que ser atractiva y, por ende, buen partido para poder entrar en el ideal de la sociedad.

Por eso, que en Corea del Sur una modelo de talla grande cuestione esos estándares y exista en medio de esta sociedad, es toda una lucha. Ya ella y otras colegas de igual talla, que son una rareza en su país, hablaban del bullying al que eran sometidas por su figura en un lugar donde incluso comer es “kawaii” y debe ser delicadísimo, así ingieras grandes cantidades de comida. Bae quedó en segundo lugar en el concurso J Style, pero ahora maneja sus redes sociales y lucha por acrecentar una industria que muy poco se fija en otras bellezas, al menos en su país.

Fotos: Getty/Metro


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