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Salud, Tendencias por Mónica Garzón/Metro Colombia,

Si después de los excesos en diciembre y en las vacaciones decidió cuidarse y hacer una dieta detox o depurativa, su cuerpo se lo agradecerá.

Los malos hábitos a la hora de alimentarse, de dormir o incluso de realizar actividades diarias repercuten de manera negativa en la salud, y el cuerpo es el primero que lo nota. Por eso, luego de las vacaciones y las festividades, es importante limpiar los excesos y retomar una alimentación balanceada en el año que inicia.

Comienza el año y con este los nuevos propósitos para cuidar la figura

Llevar un estilo de vida saludable es algo que usted escucha de manera común, pero no se trata de una moda, en realidad tener una alimentación balanceada y hasta una rutina de ejercicios son factores importantes para la salud.

Las toxinas que invaden nuestro organismo pueden ser muy dañinas y afectar los órganos vitales, como pulmones, riñones, hígado y hasta el corazón; por eso, es indispensable aprender a desintoxicar el cuerpo.

Aquí le enseñamos cómo puede hacerlo de manera natural:

Desayuno

Un buen comienzo para combatir los excesos es desayunar cada día un batido o smoothie. Un estudio realizado por la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (México) demostró que consumir frutas y avena con agua en un licuado de forma regular disminuye el colesterol plasmático medio y triglicéridos.

20 a 25 minutos de ejercicio aeróbico diario en ayunas pueden ayudarte a eliminar grasa

Es más, un batido de fruta y verdura tiene como objetivo descargar el tubo digestivo, y a la vez ayuda a desintoxicar el hígado. Por ejemplo, avena con manzana: agregue en la licuadora media manzana roja, una línea delgada de canela, dos cucharadas de avena, agua y edulcorante al gusto.

Vegetales

La fibra de los vegetales favorece el descanso digestivo en los momentos en que los compromisos y eventos de estas fechas se terminan. Un ejemplo: prefiera una ensalada verde al almuerzo y una sopa de verduras por la noche (sin leche).

Evite salsas y alimentos procesados, y tenga precaución con los aliños. Resulta ideal el aceite de oliva extravirgen —sin superar tres cucharadas por día— y acompañarlo con vinagre, limón o mostaza. Otra buena opción es comer verduras crudas; como al estómago le cuesta más trabajo digerirlas, gasta más calorías. Además, aportan más vitaminas y minerales.

Tome agua y vino tinto

No debe tener sed para beber agua. Acostúmbrese a beberla durante el día. Puede añadirle una rodaja de limón, pepino, naranja, apio o unas hojas de menta para darle un toque de sabor.

Y también puede tomar vino tinto, menos calórico que el blanco —70 kcal frente a 100 kcal— y que además protege de enfermedades cardiovasculares, aumenta la secreción gástrica y estimula la digestión. Eso sí, una copa le debe durar hasta el postre, alternándola con agua. Las bebidas, además de contener mucha azúcar, tienen gas, que dificulta la digestión, y son descalcificantes debido al ácido fosfórico que contienen.

No evite la cena

Es preferible cenar liviano, pero comer algo antes de acostarse. De preferencia, proteína y verdura. El pescado es una buena opción. Saltarse la cena puede provocar ansiedad por comer y hacerlo en grandes cantidades en la siguiente ingesta. Tenga presente que durante la noche tenemos la insulina y la leptina altas, por el estrés del día, la falta de ejercicio y el desequilibrio alimentario (largos periodos sin comer); si no cenamos, estos marcadores guardan grasa toda la noche. Es aconsejable una cena compuesta por una ensalada verde, un carbohidrato de digestión lenta —pasta— y un alimento proteico, como pescado, huevo o carne de ave.

Té verde

Este tiene muchas propiedades y es favorito de quienes les gusta hacer ejercicio. Esta bebida estimula también el correcto funcionamiento del hígado, haciendo el proceso de desintoxicación más efectivo.
Además, no solo depura las toxinas por sus propiedades digestivas y estimulantes, también contiene un tipo especial de antioxidantes llamados catequinas, que ayudan en el aumento significativo de la función hepática.

El poder del ajo

Es un diurético y estimulante, tiene propiedades antiinflamatorias, digestivas y vasodilatadoras. Estimula las enzimas hepáticas, mejorando su función, además de luchar de manera natural contra virus y bacterias que puedan ser causantes de enfermedades.

También tiene la capacidad de reducir el colesterol y combatir la inflamación, y es en un excelente aliado para prevenir y tratar enfermedades.

Actividad física

El consejo infalible, aunque para algunos siempre será un propósito de nuevo año. Más allá de eso, hacer actividad física aeróbica en ayunas es favorecer la eliminación de grasa, pues con un tiempo de 20-25 minutos de ejercicio podrá conseguirlo.
O bien, hacer actividad física intensa anaeróbica durante un período de no más de 25 minutos, pues se trata de actividad de alta intensidad, y de este modo se obliga al cuerpo a quemar grasa de forma rápida.


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