Los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño al día, mientras los bebés pueden llegar a dormir hasta 17 horas al día. |Getty
Los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño al día, mientras los bebés pueden llegar a dormir hasta 17 horas al día. |Getty

Salud, Tendencias por Michael Martin/ Metro World News,

Demandas de trabajo, maratones de series, lo que sea que Trump tuiteó en medio de la noche… hay más cosas que nos mantienen despiertos que nunca. Y aunque muchos de nosotros nos aferramos a esa idea de la edad universitaria de que dormir es algo que uno solo supera, no es el caso. De hecho, la falta de sueño se ha relacionado con todo, desde el aumento de peso hasta enfermedades crónicas como la diabetes.

Entonces, ¿cuánto necesitas dormir? No fijes tu horario de sueño por el tamaño de tu lista de Netflix o por el soberbia de los CEOs que afirman necesitar solo cuatro horas por noche. Esto es lo que recomiendan los expertos (ver recuadros).

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades coinciden en que el adulto promedio necesita de siete a nueve horas de sueño al día. Señala que obtener menos de siete horas está “asociado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, angustia mental frecuente y mortalidad por todas las causas”.

“Aunque la cantidad de sueño que logras cada día es importante, otros aspectos de tu sueño también contribuyen a su salud y bienestar”, agrega.

“La buena calidad del sueño también es esencial. Los signos de mala calidad del sueño incluyen no sentirse descansado incluso después de haber dormido lo suficiente, despertarse repetidamente durante la noche y experimentar síntomas de trastornos del sueño, como ronquidos o jadeos”.

Los expertos también notan que más no es necesariamente mejor; mientras que caigas en el rango de siete a nueve horas, estás perfecto. Así que no te estreses si no estás durmiendo nueve horas, o si tu total de sueño nocturno varía dentro de ese rango.

Para saber más, Metro habló con Neil Stanley, experto independiente en el estudio del sueño y autor de “Cómo dormir bien”.

¿Cuánto sueño necesito?

La National Sleep Foundation de EE. UU. actualizó sus pautas en 2015, después de una revisión de dos años de más de 300 estudios. Sus recomendaciones para los adultos son:

• Adultos más jóvenes (18-25 años): 7-9 horas por día
• Adultos (26-64): 7-9 horas
• Adultos mayores (65+): 7-8 horas

Por edad

Las recomendaciones de la NSF para otras categorías de edad:

• Recién nacidos (0-3 meses): 14-17 horas
• Bebés (4-11 meses): 12-15 horas
• Niños pequeños (1-2 años): 11-14 horas
• Preescolares (3-5): 10-13 horas
• Niños en edad escolar (6-13): 9-11 horas
• Adolescentes (14-17): 8-10 horas

Neil Stanley, experto independiente en el estudio del sueño.

¿Cuánto tiempo debemos dormir dependiendo de la edad?
– La necesidad de dormir cambia a lo largo de la vida. Un recién nacido necesita aproximadamente 16-20 horas de sueño al día, un niño de 10 años de edad necesita aproximadamente 10 horas, el pico a través de los años de la infancia se reduce considerablemente, por lo que es relativamente sencillo calcular cuánto sueño necesita un niño de diferentes edades.

Los adolescentes necesitan dormir más que los adultos y el rango recomendado es de 8,25 a 10 horas por noche. Cuando usted llega a los 20 años, su necesidad de sueño se vuelve fija de por vida, es un mito que las personas mayores necesitan menos sueño, necesitan la misma cantidad de sueño pero les resulta más difícil de lograr.

En un adulto, la necesidad de dormir puede variar de 4 a 11 horas, aunque la mayoría de las personas necesitan entre 6 y 9 horas, esencialmente la cantidad de sueño que necesita es la que le permite sentirse despierto y alerta durante el día.

¿Qué tan malo es no tener suficiente tiempo para dormir?
– Un buen sueño es vital para una buena salud física, mental y emocional. A corto plazo, la falta de sueño afecta el rendimiento físico y mental, así como la capacidad de concentrarse y resolver problemas. En realidad, se considera que las personas somnolientas tienen un aspecto menos atractivo, poco saludable y más miserable; puede provocar agresividad, mal humor y comportamiento inapropiado; puede provocar que se ingieran alimentos poco saludables. El sueño deficiente se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad; por ejemplo, usted tiene tres veces más probabilidades de desarrollar un resfriado cuando está somnoliento.

¿Qué sucede cuando no dormimos lo suficiente?
– El sueño se trata de lo que llamamos “homeostasis” o equilibrio. El sueño permite tratar los problemas físicos y mentales del día anterior y la preparación para el día siguiente. El sueño es vital para el funcionamiento eficaz de los sistemas endocrino, metabólico e inmunológico y, por lo tanto, es fundamental para el funcionamiento óptimo del cuerpo. Dormir también es vital para el procesamiento de los aspectos mentales y emocionales del día, por lo que nuestro estado de ánimo y comportamiento están relacionados con la calidad del sueño.

¿Qué hacer si tiene problemas para dormir?
– Tanto la mente como el cuerpo necesitan estar listos para dormir. Para ello hay tres principios generales: una mente tranquila, un cuerpo relajado, un dormitorio propicio para el sueño (oscuro, tranquilo, fresco, confortable).

Cualquier cosa que le ayude a lograr una mente tranquila y un cuerpo relajado le ayudará a dormir. Por lo tanto, como individuo, usted necesita encontrar su propia manera de dormir, sea cual fuere.

Usted puede estár sin duda consciente de estar físicamente exhausto, pero aún así no puede dormir porque su mente está acelerada y por lo tanto, un cuerpo relajado es importante, una mente tranquila es un prerrequisito para dormir.

El primer paso es mirar su vida y estilo de vida para ver si hay cosas que pueden estar causando su pobre sueño. Podría ser la dieta, los patrones de ejercicio, el entorno en que duerme, los hábitos personales, el estilo de vida, el estrés y las preocupaciones de la vida diaria. Tenga en cuenta que el buen sueño no ocurre por sí solo. No puedes encontrar el sueño, tienes que dejar que el sueño te encuentre a ti.

¿Qué pasa con las aplicaciones y los dispositivos?

– Hay una amplia gama de aplicaciones y dispositivos para dormir que han llegado recientemente, sin embargo, soy escéptico acerca de sus beneficios por dos razones. En primer lugar, parece haber muy poca validación científica de los mismos y muchas de las afirmaciones que se han hecho sobre ellos carecen de fundamento, lo que quizás no sea una sorpresa, dado que la mayoría no puede hacer lo que dice hacer. Un problema relacionado es el de la exactitud, ha habido estudios que demuestran que no se puede detectar con precisión el sueño y, ciertamente, no hay diferentes tipos de sueño como la afirmación.

El otro problema principal es que al hacer que la gente sea consciente de cómo están, supuestamente, durmiendo, en realidad están llevando a más gente a creer que tienen un problema con su sueño de lo que de hecho es el caso, ya estamos viendo a gente que va a su médico diciendo que tienen insomnio porque la aplicación se lo dijo, en lugar de cómo se sienten realmente. Miguel Velázquez|mwn


Noticias Relacionadas

El sueño cumple una función reguladora y reparadora en nuestro organismo, y cuando se es niño, con mucha más razón, ya que sus organismos se encu...

Por