Cortesía
Cortesía

MetroMujer, Tendencias por Nueva mujer,

El miedo es, quizá, uno de los sentimientos más presentes en la mujer desde el momento en que sabe que va a ser madre. Sin embargo, el problema aparece cuando esta preocupación se convierte en algo persistente. Pero la fobia al embarazo  en sí se convierte en algo irracional que se denomina tocofobia. Puede aparecer en la adolescencia o en cualquier momento de la vida fértil de la mujer.

En algunos casos desencadena otro tipo de enfermedades relacionadas al consumo de medicamentos para provocar abortos o al exceso de dosis de anticonceptivos.

Un porcentaje que en la actualidad, y según advierte la experta, aumenta cada día y puede llegar a ser un verdadero calvario para la pareja.

Existen dos tipos de tocofobia: 

Primaria: la padecen quienes no han tenido hijos y suele aparecer en la adolescencia, ya que hay muchas dudas e inexperiencia en cuanto a la fertilidad. También puede ser la consecuencia de haber sufrido abusos sexuales o haber tenido una madre con esta fobia.

Secundaria: aparece en mujeres que ya han tenido hijos y han pasado por una experiencia traumática relacionada con el embarazo o el parto, ya sea porque haya temido por su propia vida o por la de su bebé. Las mujeres pueden desear ser madres y esto puede acarrear incómodas consecuencias si padecen esta fobia. Hay sentimientos encontrados que peuden llevar a graves problemas.

La relación en pareja

La relación con pareja puede verse afectada, especialmente cuando una se obsesiona con los métodos de anticoncepción o incluso inventa excusas para no tener relaciones sexuales o cualquier tipo de intimidad.

Como toda fobia, esto puede ser algo que se salga de control en cualquier momento. Una mujer puede desear tener hijos pero puede haber conflicto cuando ambos quieren ser padres y no poder a causa de la fobia.

No te sientas culpable

Todos los seres humanos somos vulnerables al miedo. Algunos tenemos miedo a la oscuridad, las alturas o a los insectos, in embargo, hay personas que están genéticamente dispuestas a desarrollar ciertos miedos y otras que han vivido experiencias traumáticas que desatan las fobias. Aunque la tocofobia es poco común, no debes sentirte culpable si la padeces. Incluso hay hombres que pasan por algo parecido.

Ante todo, es importante hablar con la pareja y contactar con un profesional en cuanto sientas que empiezas a perder el control de la situación.


Noticias Relacionadas