|ISTOCK
|ISTOCK

Tendencias por Hayden Mitman/ Metro Internacional,

Durante el año pasado, los “fidger spinners” aumentaron su popularidad.

Si es que no conocés estos dispositivos, son por lo general juguetes pequeños, triangulares y de plástico, usualmente equipados con una pelota en el centro y que les permite girar en equilibrio, logrando hacerlo incluso en la mano.

Indagamos qué hay detrás de la disparada popularidad de estos juguetes y si realmente pueden ayudar a mejorar la concentración de los niños.

Pero de acuerdo a la New York Magazine, este tipo de juguete podría ser pronto desplazado por uno nuevo llamado “squishie”, que funciona como una pelota antiestrés apretable.

“Los ‘squishies’ son como lo que viene”, dice Adrienne Appell, directora de comunicaciones estratégicas de la Toy Association, un grupo comercial sin fines de lucro que representa a empresarios de la industria de los juguetes.

Pero ¿qué hay detrás de la meteórica popularidad de este tipo de juguetes? Y, ¿hay alguna prueba de que estos realmente ayudan a mejorar la concentración de los niños?

“Hay muchas formas en la que los niños están descubriendo esto”, dice Appell. “Es muy, muy fácil que un juguete se vuelva viral”.

A través de las redes sociales, explica, los niños pueden aprender rápido sobre nuevos e interesantes juguetes y, como muchas manías, los “fidget spinners” y estos nuevos “squishies” (disponibles en todos colores y tamaños) son relativamente baratos y coleccionables.

“Esa es la especie de la génesis de estas cosas, son los niños hablando a los niños”, dijo Appell. “Los medios sociales juegan un papel importante”.

Según Roland Rotz, Ph.D., sicólogo de niños y adultos, director de Lifespan Development Center en Carpinteria, California, estos juguetes pueden tener un beneficio en la atención de un niño.

Explica que como vivimos en un mundo que, a diferencia del pasado en el que los libros y la radio requerían más imaginación de la audiencia, el entretenimiento es a menudo plenamente entregado a la audiencia, sin espacio a la imaginación.

“Tenemos un mundo en el que una persona de 2 años puede usar un iPad”, dice Rotz, de 65 años. “El mundo es creado para ti ahora”.

Esto puede causar que los niños y adultos jóvenes criados en este tipo de ambiente puedan aburrirse fácilmente, dice Rotz. Agrega que decirle a los niños que se sienten quietos y presten atención simplemente no funciona, pero, al usar estos tipos de juguetes como estímulos de fondo, un niño puede concentrarse en tareas que de otro modo podrían haber encontrado aburridas.

De hecho, en un estudio del 2006, estudiantes de sexto año a quienes se les entregó pelotas antiestrés (similares a los “squishies”) mejoraron su actitud, su atención, sus habilidades para escribir y la interacción entre compañeros.

Rotz comparó el uso de estos tipos de juguetes a estar “encendido”, como cuando estás en el escenario o si te desempeñás bien bajo presión. Estos tipos de juguetes hacen que tu cerebro realice una acción repetitiva que permite al mismo tiempo poner atención en otra parte, permitiendo que un usuario se enfoque mejor.

Y, asegura, estos dispositivos no son solo para personas diagnosticadas con déficit atencional. A menudo se encuentra con que los padres de los niños con los que trabaja, terminan usando los dispositivos más que los propios niños.

“El ritmo, las acciones repetitivas… en realidad es el acto el que estimula la producción de dopamina en el cerebro”, dice Rotz.

La dopamina controla los centros de recompensa y placer del cerebro, y Rotz dice que al usar estos dispositivos mientras los estudiantes hacen una tarea que no disfrutan, pueden concentrarse más en lo que hacen porque el cerebro del estudiante se mantiene comprometido.

El nuevo desafío viene con asegurar que estos dispositivos no se transformen en una distracción para los otros estudiantes cuando uno empieza a usarlo.

“Una cosa es que estos juguetes le permitan al estudiante estimular su cerebro tranquilamente”, dice. “Pero tiene que hacerlo respetuosamente. Si es que es una distracción para alguien más, entonces no es efectivo”.

¿Los recuerdas? Juguetes retro que mantenían locos a los niños

 

1 . Hula-hoops
Inventado a finales de los años 50, este juguete redondo permitió a los niños lanzar su energía mientras que se centraban en el movimiento rítmico del aro. Según los informes, se encontraba loco usar aros de madera en la Inglaterra del siglo XIV.

 

2. Pelotas antiestrés
Las pelotas de estrés originales se produjeron en 1988, y contenían electrónica que las hacía sonar como si se rompiera un vidrio al impactar. Más tarde, las pelotas fueron hechas de espuma de poliuretano.

 

3.  Gak
Esta materia viscosa fue creada por Nickelodeon y la compañía de juguetes Mattel en los años 90. Los estilos incluyen “Gak-in-the-Dark” (que brillaba en la oscuridad), “Smell My Gak” (una versión perfumada) y “Floam”, una especie de “burbuja Gak”.

4.  Beanie Babies
Estas adorables bolsitas de frijol animal llenas de pellets de PVC también barrieron en los 90.

.


Noticias Relacionadas