La música triste es capaz de transformarnos a un rincón seguro donde podemos descifrar nuestros más profundos sentimientos y pensamientos, al mismo tiempo que nos hace pensar que no estamos solos en nuestro dolor./Archivo
La música triste es capaz de transformarnos a un rincón seguro donde podemos descifrar nuestros más profundos sentimientos y pensamientos, al mismo tiempo que nos hace pensar que no estamos solos en nuestro dolor./Archivo

Estilo de Vida, Tendencias por Metro Internacional,

Aunque no lo creas, esa playlist que armaste con canciones de Adele y Mecano Sam Smith es lo mejor que pudiste hacer pues te levantará el ánimo más rápido que si pones Walking On Sunshine o Footlose.

Walking on Sunshine y Footlose pueden parecer grandes opciones para sentirte mejor en los momentos de tristeza. Su ritmo lleno de energía ponen a brincar a cualquiera, pero si estás triste, no te sabrán tan bien como poner “Someone Like You”.
Y es que la música triste es capaz de transformarnos a un rincón seguro donde podemos descifrar nuestros más profundos sentimientos y pensamientos, al mismo tiempo que nos hace pensar que no estamos solos en nuestro dolor.

Una investigación realizada por la doctora, Valorie N Salimpoor, del Rotman Research Institute/Baycrest Centre in Toronto, reveló los efectos de la música en nuestras emociones, y encontró que cuando la gente escucha música intensamente emocional, se libera una descarga de dopamina (la hormona que te hace sentir bien) que refuerza el bienestar que sentimos en momentos de placer.

Por su parte, expertos de la Universidad de Berlín encuestaron a 772 participantes de diferentes países, con promedio de edad de 28 años. Se les hizo 72 preguntas en torno a la frecuencia con la que escuchaban música triste y las sensaciones que les traían. Los resultados arrojaron que la nostalgia era la emoción más recurrente y que les permitía recordar tiempos felices al punto de sentirse igual de bien que en ese momento. Dicha encuesta también reveló que las melodías suaves son buenas para el cerebro, ya que le permite encontrar respuesta ante emociones complejas.

Canciones como Someone Like You (Adele),  Without You (Harry Nilsson’s), Requiem (Verdi) y Cello Concerto en E Menor (Elgar), han sido catalogadas como música terapéutica, por investigadores de la Universidad Durham y de la Universidad de Jyvaskyla, en Finlandia.

Aunque claro, muchas veces este tipo de música nos remonta a sucesos trágicos de nuestra vida, el que nos hagan llorar también es bueno para la salud. ¿Por qué? Porque el llanto hace que liberemos opiáceos y oxitocina, “hormonas de la felicidad” que funcionan como anestesias naturales y que también nos ayudan a relajarnos.

En el caso de Adele, no son precisamente las palabras las que nos hace llorar sino el tono de su voz, llamado appoggiaturas, un adorno musical que alivia la tensión en cuanto escuchas su voz.

Escuchar música “corta-venas” es un alivio para el alma, sólo recuerda no quedarte tirada en la calle de la amargura por demasiado tiempo. Una vez que pases ese lapsus de lágrimas, te recomendamos pasar a las canciones felices, mencionadas al incio para que tu corazón rebote de alegría.


Noticias Relacionadas

La persona con quien te cases debe ser tu mejor amigo. Punto. La pasión y el deseo son emociones que queremos sentir por el resto de nuestras vidas p...

por Karen Hernández / Nueva Mujer

Cualquiera que haya asistido a una boda, sabe que es una ocasión especial para una pareja que exige felicidad, unión y mucha fiesta con quienes am...

por Karen Hernández / Nueva Mujer