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MetroMujer, Tendencias por Metro Internacional,

¡Inténtalo! Con ayuda de nuestro gurú del amor, Matthew Hussey, te decimos cómo lograrlo.

Colócate en un lugar estratégico

Ya sea que sea para bailar o sentarte, trata de ponerte en un lugar donde la gente pasa. Esto no quiere decir que te plantes en el mero pasillo o en la puerta del baño, pero sí que estés donde todos puedan verte (o donde tú puedas ver a todos). Piensa que, cuanto más estratégico sea tu lugar, más opciones tienes de colocarte en el radar de alguien.

Haz contacto visual

Esto viene con el primer punto: hay que saber dónde colocarse. Claro, no se trata de que te quedes en un rincón sin socializar, se trata de que no pasar inadvertida, aún estando en tu propio espacio. Si te vas a plantar, plántate segura. Levanta la mirada para ver lo que hay a tu alrededor y haz contacto visual una vez que veas a tu prospecto. El susodicho sentirá tu mirada (¡sólo no hagas una mirada incómoda!) y se moverá hasta tu rincón para averiguar de qué se trata. También, el contacto visual abre la posibilidad de que tú te muevas y te plantes en un círculo de personas para hacer conversación o bailar. Y sí, con esto hay altas posibilidades de que hables con el susodicho. Recuerda, antes de iniciar cualquier conversación, debes crear conexión.

Adopta el papel de anfitriona

Esto no significa que tomes las riendas de una fiesta que no es tuya, sino que te veas segura ante cualquier situación que se presente. Así como sucede en un restaurante, donde el capitán llega a preguntarte sii todo está bien. tú también puedes llegar con esa persona y preguntarle si se la está pasando bien. Hacer comentarios abrirá la posibilidad de tener una conversación interesante. Claro, puede pasar que sólo crucen un par de palabras, pero vale la pena intentarlo.

Pequeñas grandes conversaciones

Lo mismo que en el punto anterior, abre conversación. No tiene que hablar de un tema demasiado profundo o complejo, pero sí de algo que te interese y se preste para que otros se adentren en la conversación. Una vez que esto pase, dirige la conversación hacia la otra persona. Haz preguntas sobre lo que le gusta o qué piensa de la fiesta. No hagas preguntas muy personales o se sentirá incómodo y se irá.

No seas una oruga, se una mariposa

Esto no se trata del físico sino de la actitud y es la combinación de todos los puntos anteriores. Muévete por todos lados, conversa con todos y demuestra que tiene la mejor actitud.  No te quedes toda la noche sólo con tu grupo de amigos o donde te sentiste más cómoda, no temas al rechazo y atrévete. A final de cuentas, recuerda que una fiesta es para divertirse, así que no importa lo que pase, sé feliz.

 


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