Las carreras se han vuelto un boom a nivel mundial en los últimos cinco años. / Nicolás Corte
Las carreras se han vuelto un boom a nivel mundial en los últimos cinco años. / Nicolás Corte

Salud, Tendencias por Metro Internacional,

La industria del running ha dejado de ser un privilegio que inició en los grandes suburbios de Estados Unidos en los años 70, moda que contagió al mundo entero y comenzó a tomar forma a partir de hace unos años en Nicaragua, siendo hoy una industria que ayuda a muchas causas sociales.  

Actualmente en la capital de México, por ejemplo, se organizan, por lo menos, 200 eventos al año, lo que es igual a cuatro carreras por fin de semana, siendo esta una de las ciudades con más movimiento en esta área.

El running tuvo su boom en los últimos seis años al realizarse decenas de  competencias al año en nuestro país, debido a que es un deporte muy accesible y de fácil práctica, el cual lo orilló a crecer a pasos agigantados no solo aquí, sino alrededor del mundo, convirtiéndolo en más que un hábito,  en una nueva industria.

En 2013 tan solo en España se reportaron ventas millonarias en tenis para correr, alcanzando los 2.274.074 pares vendidos. El impacto económico del running benefició a varios rubros y la ropa deportiva fue uno de ellos.

La corredora Jessica Zepeda señaló que ser un runner implica disciplina y abrir la cartera para hacerse de un buen equipo de entrenamiento, en especial si de correr maratones se trata.

“Los tenis tienen una vida aproximada de 400 kilómetros, pero si corres un maratón no es recomendable usarlos para otro maratón. El costo varía y depende de lo que te acomode”, señaló Zepeda, quien este año corrió el maratón de Boston, Chicago y la CDMX.

En México el valor de su mercado en 2015 fue superior a los 25 mil millones de pesos, aportando el 0,14% al Producto Interno Bruto, en espera de que esta industria tenga un crecimiento mayor al 40% en 2019.

Por otro lado está el caso de Christian Tetzpa, una runner mexicana desde hace un año y medio, a la que le gusta economizar practicando su gran pasión, pero cuando tiene que invertir no duda en hacerlo.

“Corro de cinco a seis veces a la semana, depende si tengo competencia, la verdad es que con la ropa no hago un gasto especial, siempre busco buenos precios o utilizo las playeras de las carreras.

Donde más invierto es en licras y tops; también acudo al nutriólogo y al gym, por lo general pago una carrera por mes y eso implica pagar inscripción. Tengo un couch de running que me asesora”, agregó Christian, quien corrió este año la quinta edición del Maratón de la Patagonia.
En el país hay muchas carreras en las que vos podés sumarte.


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