Al funeral de El Ojos llegaron decenas de mototaxistas agradecidos con el grupo delictivo. | Cuartoscuro Una tarde con un mototaxista del cártel de Tláhuac

Elías, pseudónimo para proteger la identidad del entrevistado, tiene miedo y se le nota en el ligero temblor de su mano derecha que sujeta una lata de cerveza. Aunque estamos en una casa cerrada por dentro con llave, con las puertas atrancadas y las ventanas cerradas, él ha sacado su pipa llena de marihuana para…

por Oscar Balderas