Cortesía/Metro
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Opinión por Elaine Miranda,

A más de año y medio de haber iniciado esta crisis en Nicaragua, los pequeños negocios se tambalean para subsistir y, siendo el flujo la sangre de tu empresa, es vital que este siempre esté corriendo de la mejor manera.

Mantener un nivel óptimo de efectivo disponible en cualquier circunstancia, te asegura poder sobrevivir cualquier bache financiero que te encontrés en el camino.

Cómo mejorar tu flujo de efectivo

1.Ofrecé incentivos por pagos anticipados.

Si en este momento la liquidez es un problema (más que la rentabilidad misma), considerá ofrecer un descuento a tus clientes si pagan antes de la fecha que les toque.

¿Cuánto? Dependerá del negocio y de qué tanto margen tengás. Un monto aceptable es entre el 2% y 5% de la factura. ¿Por qué un cliente aceptaría algo así? Porque si ellos no tienen problemas de flujo, un ahorro no le viene nada mal a nadie.

2.Fondo de emergencia: sí, también para tu negocio.

Uno de los consejos que he estado dando en estas charlas y talleres es que de las utilidades (la diferencia entre todo lo que vendiste y todos los costos y gastos que tuviste) se deje un 20% —este monto puede variar— para fondo de emergencia.

En cuanto al monto, al igual que recomendamos en finanzas personales dejar 3-6 meses de gastos de subsistencia, asimismo se puede pensar en tu empresa. De nuevo, este monto puede variar y es tu tarea como emprendedor / empresario definir el monto que te dé seguridad y dejarlo aparte.

3. Financiá… siempre y cuando haga sentido.

Aunque suene raro, solo porque tengás el efectivo a mano para manejar gastos inesperados, no quiere decir que lo debás usar.

Habrán ocasiones cuando hará más sentido dejar ese efectivo como tu fondo de emergencia y buscar un préstamo a corto o mediano plazo para hacer frente a la salida de dinero que necesitás.

4. Seguí un presupuesto

¿Cuánto vas a vender? ¿Cuándo entrará esa plata? ¿Cuáles son los pagos que debés hacer y en qué fecha? Un presupuesto te ayuda a mantener la perspectiva del dinero que esperás entre y salga, pues no estás avanzando si la cantidad que ganés de cada venta no puede cubrir tus costos y gastos.

Para hacer esto, no es necesario un software súper complicado. Para comenzar, podés trabajar tu propio Excel, en el que desglosés rápidamente el efectivo que entra y sale. Esto te hará más consciente de cómo se gasta ese dinero empresarial ganado con tanto esfuerzo.

5. Contratá a alguien que haga bien su trabajo.

Muchas empresas mueren no por falta de rentabilidad, sino por falta de liquidez. Curiosamente, la mayoría de emprendedores y empresarios se enfocan más en las ventas —y rentabilidad— que en la liquidez y la liquidez te puede matar, aun cuando tu estado de resultados muestre una ganancia, tu banco puede decirte que estás en 0… y ese 0 importa mucho.

Por lo tanto, si lo financiero-contable no es lo tuyo, no te gusta, o tenés demasiadas tareas encima, pensá en la contratación de una persona que se haga cargo de facturar, cobrar y estar encima de los gastos y contabilidad, como una inversión. Porque eso es realmente.

En definitiva, hay mucho más que se puede hacer, pero estos cinco puntos son esenciales para comenzar. No olvidés conocer y mantener presente tu punto de equilibrio. Pensalo como la cantidad de dinero que debés vender cada mes.

Elaine Miranda es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática.


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