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Opinión por Elaine miranda,

Casi todos, de alguna manera, queremos mejorar nuestra salud –bajar de peso, hacer ejercicio, comer sano, etc.- y mejorar el manejo de nuestro dinero –gastar menos, presupuestar, ahorrar, salir de deudas, etc.-. Con esto en mente, platiqué con una súper experta en el tema de nutrición.

Conocí a Nidia hace mil años, bueno, hace unos 20 años para no exagerar, porque da la casualidad que estudiamos en el mismo colegio. Nidia es licenciada en Nutrición Humana y en Ciencias de los Alimentos, graduada de Florida State University. Y básicamente buscamos los 5 ejes sobre los que podés balancear tu vida física y financiera, y los explicamos en detalle.

Cambiá tu mentalidad

En tu vida física sería algo como: la alimentación sana, el ejercicio, y los buenos hábitos, te van a llevar a tener una vida saludable.

¿Y en las finanzas? El cambio de hábitos (control), salir de deudas, el ahorro te van a llevar a la inversión, que tu dinero trabaje para vos.

Controlá

Tanto lo que comés, como lo que gastás. Si no llevás un control detallado, es muy fácil pasarte y terminar con kilos y deudas de más. Nidia recomienda llevar un diario de alimentos y bebidas (¡de verdad funciona!) así como un registro de tu peso y medidas en el tiempo. Por mi parte, aunque suene trillado, el presupuesto anual es esencial.

Pensá en el futuro.

¿Sabés cuál es el equivalente al ahorro en la vida física? ¡El ejercicio! Resulta que al hacer ejercicio, tenés beneficios a corto plazo (reducir el estrés, la presión arterial y niveles de azúcar) y a largo plazo (acelerar el metabolismo, reducir depósitos de grasa y mantener tu peso).
En cuanto al ahorro, lo que sucede es que todas nuestras metas, invariablemente, necesitan de dinero y eso es algo en lo que rara vez pensamos.

Date un gusto

Si no lo hacés y solamente te dedicás a comer 100% limpio o, tratás de seguir una de esas dietas hipocalóricas, lo más probable es que un buen día terminés por acabarte el refrigerador entero.
Igual sucede con las finanzas. No se trata de gastar en lo extremadamente necesario sin dejar espacio para un gustito, porque la vida es para vivirla, no para sobrevivirla. Es por esto que dentro de tu presupuesto, siempre debés dejar espacio para la recreación y entretenimiento.

Y finalmente, por acá te dejo unas últimas recomendaciones que aplican a ambos ámbitos de tu vida:

1. No te des por vencida a la primera: ¿Fallaste un día? ¿Comiste o gastaste de más? No importa ¡volvé a comenzar!

2. Probá con un grupo de apoyo: ellos te ayudarán a mantenerte en el camino adecuado cuando te sintás flaquear.

3. No olvidés tus costos ocultos: ¿Coca 0% calorías? ¡Te aseguro que tiene ingredientes perjudiciales para vos! ¿Planes de ir al cine? El gasto no es solo la entrada, sino tu transporte y lo que comerás.

¡Ah! y si uno de estos ámbitos se te hace más fácil que otro, simplemente usá lo que pensás y sentís en ése que es más fácil en el otro, por lo que cuando la voluntad flaquea, regresá a la pregunta básica de: “¿Lo quiero o lo necesito?” Y esta simple pregunta cambiará tu mentalidad poco a poco.

Experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática.


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