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Opinión por Elaine Miranda,

Difícilmente sea noticia que tener una casa más pequeña te ahorrará dinero, y es que algunos costos son simplemente inevitables. No importa cuánta casa comprés, el precio de entrada es solamente una pieza del rompecabezas, pues al comprar una casa más grande o más cara, casi todo cuesta más.

Pero vivir en una casa más pequeña no es solo una decisión financiera inteligente, si no que reducir el tamaño de tu hogar también puede mejorar tu calidad de vida. Por eso, a continuación te presento tres razones por las que vivir en una casa pequeña puede hacer tu vida mejor:

1. Tenés menos que limpiar

Los que me conocen saben que mis habilidades de ama de casa no son de los mejores… lejos de eso, de hecho. Y aunque tenemos la suerte de tener a alguien que nos ayude con los quehaceres, cuando toca, toca y es en esos momentos donde agradezco vivir en un apartamento pequeño.

En muchos países latinos es fácil olvidar el tema de la limpieza porque muchas personas tienen la facilidad de contratar a alguien que lo haga por ellos; el asunto es que

no es nada más quién lo hace, sino el gasto que ello implica: ¿cuántos productos más debés comprar para tener tu casa siempre nítida? Recordá que de poquito en poquito, se gasta un montón.

2. Te enfocás menos en las cosas

Dicen que los peces de colores crecen hasta llenar por completo el tamaño de la pecera en la que viven y, de esta misma manera, la mayo-ría de las familias sienten la necesidad de rellenar con cosas el espacio en el que viven: entre más grande la casa, más cosas tendemos a querer y a acumular.

Vivir en una casa grande significa tener más habitaciones que amueblar y decorar, pero va mucho más allá que eso. Cuando vivís en una casa pequeña, es fácil ir por las tiendas sin comprar porque igual sabés que no tenés espacio para ponerlo: creemelo, me pasa a mí.

La vida en una casa pequeña cambia tu manera de hacer nuevas compras; en una casa grande, siempre hay espacio para más, por lo que también te permitís comprar más.

3. Optimizás tu espacio

Las personas a menudo quieren una casa grande por razones que parecen perfectamente lógicas: necesitan espacio para huéspedes durante la noche, o un gran comedor para la fiesta anual de Navidad, o una cocina de tamaño de restaurante para cuando toda la familia viene para la cena de cumpleaños de la abuela.

Pero este tipo de razones ignoran cómo las familias realmente utilizan su espacio en el día a día. Es muy probable que seás mucho más feliz con tu espacio disponible los 360 días del año que no tenés invitados de noche, fiestas o cena para doce, en lugar de tener espacio no utilizado la mayor parte del año. Es mejor planificar el uso regular en lugar de irregular, pues es más fácil encontrar soluciones creativas para problemas poco frecuentes.

En resumen

A diferencia de lo que se podría pensar, buscar una casa más pequeña no es solo para parejas retiradas cuyos hijos se han ido del nido. Si vivís en una casa grande, considerá comprar algo más pequeño, pues puede mejorar tu vida, relaciones y finanzas personales.

Experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática.


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