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Opinión por Lyhelis Torres,

Cuántas veces hemos escuchado de casos sobre familiares que viajan a otros países en busca de mejores oportunidades; estoy casi segura que en cada una de nuestras familias hay al menos un caso de un ser querido que se fue un período de tiempo de Nicaragua, por x o y razón, en varias ocasiones, por amor, en busca de trabajo o para ir a estudiar.

Lo que para unos resulta una oportunidad, para otros es un verdadero drama, cuando salís de tu país estás expuesto a muchas inseguridades, sobretodo porque cuando te vas en busca de trabajo, usualmente la decisión es tomada por el factor de necesidad familiar y eso hace que aceptemos el trabajo que encontramos, no el que anhelamos, o en el mejor de los casos, el que merecemos.

Esta es la realidad de muchísimos seres humanos, una realidad que no sabe de razas, sexo, religión o algún otro tipo de discriminación.

Desde el año 2000, las Naciones Unidas promueve el movimiento más grande a nivel mundial en temas de responsabilidad social, hago referencia al “Global Compact” o “Pacto Global de las Naciones Unidas”, en pro de la implementación de cuatro ejes fundamentales, basados en 10 principios que las empreas se comprometen a poner en práctica, vinculados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que forman parte de la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible, conocida también como Agenda 2030, en la que se establecen 17 objetivos enfocados hacia la resolución de diversas problemáticas sociales, en los que las empresas privadas, los Estados y la sociedad civil jugarán roles protagónicos para su implementación.

Dando pasos agigantados en pro de los derechos humanos, en septiembre del 2016, en la Declaración de Nueva York, los países miembros de Naciones Unidas se reunieron para temas sobre migraciones y refugiados, en donde expusieron la importancia del trato digno e integral hacia los seres humanos que viven esta situación tan común, pero tan poco compartida, por pena, por el qué dirán, por vergüenza a pedir ayuda o exponer nuestras necesidades humanas.

Pensar que los que están en el extranjero tienen mejor vida que la nuestra, en muchos casos, es un gran mito. No por estar en Estados Unidos o Europa se tiene acceso a los beneficios sociales o laborales, en realidad, la mayoría de migrantes se convierten en ilegales al término del período aprobado para permanecer de paso como turista. Sin los permisos adecuados, prácticamente es como si no existieras para el Estado. Y he ahí el verdadero problema.

Como ilegal se sufre de hambre, de violencia, discriminación y otros tipos de exposiciones, de ahí surgen la trata de personas, la prostitución y otro tipo de problemas sociales que atentan contra el crecimiento y el deseo de superación personal que en un inicio motivó al migrante a salir de su país.

Nicaragua y mas de 150 países, cuentan con más de 480 oficinas del Organismo Internacional de Migraciones de las Naciones Unidas (OIM), quienes brindan apoyo e implementan diversos proyectos en pro del empoderamiento juvenil, la prevención de las migraciones por medio de incentivar el cambio de paradigmas socio-culturales y la reintegración social de grupos vulnerables.

¡Vamos, unámonos como actores claves de nuestra sociedad, evitemos las migraciones!

Especialista en Responsabilidad Social


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