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Opinión por Lyhelis Torres,

Si yo tuviera que describir mi vida, hoy por hoy, diría con mucha humildad “vivo en un proceso…”.

Si yo tuviera que responder: ¿Quién soy?, te respondería con humanismo, “no sé… ¡estoy en eso!”.

Si yo tuviera que confesar lo más debil de mi ser, diría que “sigo practicando cómo vivir a plenitud”.

Y si yo tuviera que preguntarte: “Si vos tuvieras que…”
…ser vos mismo
…improvisar
…vivir feliz
…construirte
…encontrarte

Si vos tuvieras que decidir… ¿Qué harías? ¿Cómo lo harías?

Dicen que “los hubiera, no existen”, pero nadie menciona a los “tuvieras”, que es un poquito diferente, cuando algo “hubiera” sido, representa la ficción de eventos que vienen acompañando un sueño no cumplido. En cambio, los “tuvieras”, llevan al inicio una ‘t’ de tiempo, que representa la responsabilidad de asumir la inmediatez, el carácter de urgencia en tener, en hacer, en vivir.

Cuando ese carácter de urgencia nos acompaña en nuestro día a día, no dejamos nada para más tarde, ni para mañana, ni para lueguito. Es importante que sea ahora, cuando vino a la mente, cuando surgió, en ese preciso momento que nació la idea, el concepto… el ya. Y con esto, no quisiera referirme al ‘yaísmo’ que nos atrapa en nuestros días, sino a la revolución de hacer hoy lo que usualmente pensamos que podemos dejar para mañana.

Si vos tuvieras que amar, ¿Cuándo lo harías?
¿Cuando el ser humano perfecto aparezca en frente? Y reconozco que la perfección tendría que ver con el “ideal o el imaginario” que te hacés o nos hemos creado.

Si tuvieras que priorizar, ¿Cómo dirías que no a terceros?

¿Excusándote? Inventando algún cuento de esos trillados, atrayendo enfermedades que aún no existen o que nadie a tu alrededor ha sufrido.

Estoy segura que tantos inventos no son necesarios, podemos decir “no, gracias, mañana no puedo”, sin herir sentimientos, ni suceptibilidades. Porque somos merecedores de elegir, de priorizarnos y de decidir por nosotros mismos.

Y si tuvieras que soltar, ¿Cuál sería el mejor método?

Los desapegos requieren técnicas, actividades a desarrollar, acciones, actitudes e indicadores que nos orienten que vamos por el mejor camino, firmes, constantes, llenos de actitud asertiva, sin titubear. Soltar es una acción verdaderamente retadora, cuando desde pequeños protegemos lo “mío”, la posesión, lo material (incluso al referirnos a seres humanos).

La imaginación es maravillosa, nos permite pensar en posibilidades infinitas, en eventos increíbles, llenos de luz, de energía, de cosas bonitas. ¿Por qué no vivir pensando “y si tuviera que…”?; esto representa un poco de ese: “¿Por qué no?”, o como lo pronunciamos en inglés: “¿Why not?”. Nosotros somos lo que pensamos que somos, lo que sentimos ser, lo que hacemos para que sea, todo lo demás, alrededor es solo una fantasía, producto de nuestros imaginación o miedos, lo real es ese sentimiento que viene desde lo más profundo de nuestra panza, ese dolorcito que nos hace pensar en mariposas; date una tregua, dejá que papalotee, no las ahogués hasta encontrar el sentido de esa vibración.

¿Te imaginás a responder?
Y si vos, ¡tuvieras que…!

Especialista en Responsabilidad Social


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