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Opinión por Lyhelis Torres,

Cada septiembre a nivel centroamericano se celebran gestas históricas, conquistas, liberación y luchas por la independencia de nuestros pueblos, brilla el azul y blanco de nuestras banderas ondeando al viento, se escucha a lo lejos la banda rítmica del colegio cerca de casa, ves en las redes sociales a los hijos de tus amistades vestidos de güipil, videos de bailes folclóricos, los murales patrios, entre otros símbolos representantivos de estas fechas.

Sin embargo y a pesar de las fiestas patrias, en tu día a día, ¿andás en la calle viviendo con patriotismo? O esto es solo un evento aislado de una vez al año, como tu cumpleaños, en el que Nicaragua celebra su día feliz, sin calar en nosotros con los verdaderos valores patrios. ¿Realmente respetás tu identidad cultural, o sos de los que se burla de su historia, de sus ancentros, de su origen? ¿Cómo anda el sentimiento de pertenencia a tu nación?

En la historia se ha vinculado el patriotismo con la violencia y los enfrentamientos en campos de batalla contra los invasores; pero qué te parece si te digo que en ocasiones nosotros mismos nos comportamos como verdaderos invasores en nuestro país. Sí, así como lo leés, perdemos el sentimiento de amor hacia la patria que nos ha visto nacer, que nos arruya con su calor y su verdor; atentamos contra nuestros recursos naturales, somos capaces de botar basura en la calle, no respetamos las señales de tránsito, no mitigamos, ni prevenimos el impacto ecosocial que provocan nuestros negocios, no respetamos los derechos humanos de nuestros trabajadores, se nos olvida el respeto al hermano, damos por hecho que la patria se alimenta sola y al final, ante las consecuencias de nuestros actos, nos resulta más fácil culpar al Gobierno, que asumir nuestra propia responsabilidad.

¿Qué tan patrias son estas fiestas? Cuando los padres hacen el gran esfuerzo de comprar los trajes de fantasía para que sus hijos desfilen el 14 de septiembre, tocando un instrumento musical en la banda rítmica, pero todo el año se la pasan regañando a los chavalos, porque van colgados en las clases. ¿Es patrio hablar de la vecina o no pagar tus impuestos? Y es que la patria se hace, no es solo saberse el himno nacional, es detenerte con respeto cuando lo escuchás (estés donde estés).

Quizás si nos tomaramos a la tarea de reinvindicar el término “patriotismo”, dejaríamos la mentalidad cuadrada de que la defensa del territorio es lo único patriótico que existe; podemos conservar el orgullo de ser nica, comportándonos de manera educada, dejando de vender la idea de que el “nica” es impuntual, bromista, mal hablado, sucio, irresponsable, bacanalero y “matamama”. Somos seres humanos que tenemos más para dar.

Hagamos de estas fechas realmente una fiesta patria, pintémonos de azul y blanco el alma, con acciones constructivas, con iniciativas sociales, con actitudes positivas, que fomenten y exalten al nica amable, trabajador y honesto

Reconocé que las fiestas patrias tienen una connotación de respeto a la diversidad, en todas sus formas.
¡Felices fiestas!

La autora es Especialista en Responsabilidad Social


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