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Opinión por Elaine Miranda,

La educación financiera es vital para la vida de todas las personas. Sin embargo, a la mayoría nadie nos enseña a manejar dinero –créditos, ahorro o inversiones- y, por lo tanto, terminamos aprendiendo a prueba y error.

Hoy te traigo los 4 conocimientos básicos que los jóvenes entre 18 y 21 años deben manejar sobre finanzas personales y cómo adquirirlos.

Si tenés hijos, sobrinos, primos o amigos de esa edad: Dales a leer este artículo.

A continuación te presento lo que los jóvenes entre 18 y 21 años deberían ser capaces de comprender y analizar sobre el manejo del dinero:

Debés usar una tarjeta de crédito solo si vas a poder pagar el total de lo consumido a final de cada mes.
a. Una tarjeta de crédito no es dinero extra, sino un financiamiento a corto plazo.
b. Si uno de los padres es el titular de la tarjeta, cualquier pago retrasado va a afectar también su historial crediticio.
c. Un historial crediticio pobre puede afectar tus posibilidades de conseguir trabajo.
d. Buscá una tarjeta con una tasa de interés baja y sin pago de anualidad.
Los seguros son una parte importante de la adecuada planificación financiera.
a. Es necesario hacer una comparación antes de comprar un seguro, igual que con cualquier otra compra.
b. Si tus padres tienen seguro médico, averiguá si su póliza te cubre.
c. Si vas a tener un carro, un seguro que lo cubra es necesario.

Es necesario ahorrar al menos el equivalente a 3 meses de gastos de subsistencia, en caso de emergencia.
a. Hacé una lista de tus gastos mensuales (comida, servicios, transporte, etc.) para saber cuánto gastás cada mes. Esto te ayudará a estimar cuánto deberías ahorrar para sobrevivir tres meses.
b. Mantené tu dinero en un lugar seguro, como una cuenta bancaria protegida por Fogade.
c. Si podés, en el futuro intentá ahorrar el equivalente a 6 o 9 meses de gastos de subsistencia, en lugar de solo 3.
d. Después de tener tu fondo de emergencia, no dejés de ahorrar: una buena manera es guardando el 10% de tus ingresos.
Al invertir, considerá el riesgo y el costo de cada inversión.
a. Poner todos tus huevos en una sola canasta puede ser una manera riesgosa de invertir: considerá diversificar en diferentes negocios.
b. Al invertir en la bolsa, cada inversión tendrá un costo de administración, averiguá cuánto es antes de tomar tu decisión.
c. Pensá en tus metas. ¿Qué vas a estudiar y dónde? ¿En cuánto tiempo querés comprar una casa? ¿Y un carro? Definí dos metas financieras de mediano plazo y hacé un plan para lograrlas.

Si tenés entre 18 y 21 años y has terminado de leer este post: ¡Te felicito! Has dado un paso certero hacia la correcta educación financiera.

La autora es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática: www.plataconplatica.com.


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