/ Agencias
/ Agencias

Opinión por Metro Internacional,

Los conceptos son necesarios. Es importante definir bien las cosas porque al nombrarlas las delimitamos, se sienten más reales. Cuando no hablamos de las cosas que nos pasan, cuando no las nombramos, es muy difícil visibilizarlas.

La violencia está presente en muchos espacios de nuestra vida, y por supuesto también en el momento en que estamos en internet o chateamos con nuestros celulares. Sin embargo, a menudo no le ponemos nombre, y como acabo de decir, al no definir lo que nos ocurre, lo minimizamos e invisibilizamos.

La violencia digital o ciberviolencia tiene muchas variantes. Por eso desde muchas organizaciones de derechos humanos y feministas, se han ido dando a la tarea de darle nombre a cada una de ellas. Entre al portal web Dominemos la Tecnología (dominemoslatecnologia.org), diseñado y desarrollado por la organización colombiana Colnodo.

Como explican en la web de Dominemos la tecnología, “en la actualidad hay mayor reconocimiento de la interconexión entre la violencia hacia las mujeres y las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Por ejemplo, los sitios web puede ser un espacio útil de información y ayuda para mujeres viviendo en relaciones violentas. Y a la vez, herramientas como spyware y aparatos de rastreo de GPS han sido utilizados por abusadores para monitorear y controlar la movilidad de sus parejas”.

Desde Dominemos las TIC se han dado a la tarea de definir diferentes violencias digitales que les voy a enumerar:

• Acoso digital: uso de teléfonos celulares, redes sociales y otros dispositivos de comunicación para hacer bullying, amenazar y molestar a alguien agresivamente. Si bien es una forma de ciberbullying, el “acoso digital” es un poco diferente, ya que suele suceder entre dos personas que poseen una relación romántica, para manipular y controlar.

• Ciberbullying: tipo de agresión psicológica que se produce de manera sistemática en la que se usa internet, celulares y juegos en línea para enviar o publicar mensajes, correos, imágenes o videos con el fin de molestar, insultar, humillar o acosar deliberadamente a otras personas.

• Grooming: acoso y abuso hacia las niñas y niños popularizado con el auge de las TIC, principalmente los chats y redes sociales. Inicia con una simple conversación virtual, en la que el/la adulto/a se hace pasar por otra persona, normalmente, por una de la misma edad de la víctima.

• Pharming: es la explotación de una vulnerabilidad en el software de los servidores DNS (Domain Name System) o en el de los equipos de los propios usuarios, que permite a un atacante redirigir un nombre de dominio a otra máquina distinta.

• Phishing: un delito cibernético con el que por medio del envío de correos se engaña a las personas invitándolas a que visiten páginas web falsas de entidades bancarias o comerciales. Allá se solicita que verifique o actualice sus datos con el fin de robarle sus nombres de usuarios, claves personales y demás información confidencial.

• Phubbing: es dejar de prestarle atención a la persona que tienes a lado por mirar el celular. Las personas que padecen phubbing prefieren mirar a la pantalla de su teléfono celular para actualizar su estado de Facebook, chatear o jugar online.

• La sextorción: es una violencia que aprovecha el sexting, que es el acto de enviar textos, fotos o videos sexualmente reveladores o provocadores mediante teléfonos celulares, correo o redes sociales. La persona que ejerce sextorsión usa el material para afectar la imagen pública de la víctima, amenazarla y/o obligarla a realizar actos que no desea.

¿Ya los conocían? ¿Llaman a estas violencias por su nombre?

La autora es comunicadora audiovisual y digital con enfoque de derechos humanos
@martascopio.


Noticias Relacionadas

A cinco meses de iniciadas las protestas contra el Gobierno de Nicaragua, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunció en un comunicado...

por Metro