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Opinión por Elaine Miranda,

Dicen que el crédito es un mal necesario y, aunque yo no lo veo necesariamente así, lo cierto es que nos hemos acostumbrado tanto a él, que ya forma parte de nuestro día a día. Ahora pareciera ser más común tener algún tipo de deudas, que no tener ni una sola.

Dicho esto, parece haber una constante preocupación por si recibirás o no un crédito cuando te disponés a solicitarlo. Por eso, hoy te comparto seis consejos que te acercarán al “sí” cuando lo necesités.

1. Revisá tu récord crediticio seguido

Si te estás preparando para una compra grande, y dicha compra va a depender de si recibís o no un crédito, siempre es buena idea conocer el estatus de tu récord crediticio.
Podés solicitar el tuyo completamente gratis una vez al año en una de las centrales de riesgo. Esto te permitirá enterarte si hay algún error de saldos que no te pertenecen y solicitar que sea corregido, antes de que la institución financiera rechace tu crédito por un error.

2. Mantené bajos tus saldos de crédito.

Muchas personas caen en el error del uso excesivo de la tarjeta de crédito. Este tipo de comportamiento irresponsable puede conducir a atrasos en tus pagos, un aumento en lo que pagás de intereses y la disminución de las puntuaciones de crédito.

Por otro lado, si usás las tarjetas de crédito solo para los gastos que de inmediato podrás pagar, mostrarás a los acreedores que sos responsable con el dinero prestado.

3. Pagá tus préstamos a tiempo.

Este es, sin lugar a dudas, el pilar principal para continuar recibiendo créditos. Si no pagás a tiempo los saldos que tenés, esto aparecerá inmediatamente en tu récord crediticio.

¡Ah! Y cuando terminés de pagar un préstamo, no olvidés solicitar tu carta de culminación del crédito, que respalda que el crédito fue cancelado. Bien dicen que es mejor curarse en salud.

4. Eliminá las deudas pequeñas.

Tu justificación para hacer uso de un préstamo jamás debe ser que no podés pagar de otra manera: Entonces, ¿cómo harás para pagar de regreso ese crédito?

Asimismo, mucho ojo con acarrear saldos pequeños en varias tarjetas de crédito. No hay necesidad de tener una tentación a la vista con 5-6 tarjetas de créditos sin saldos.

5. No solicités créditos que no necesitás.

No te imaginás la gran cantidad de personas que por hacer favores a familiares y amigos, solicitan créditos a sus nombres para que otros los usen. Grave error. A muchas de estas personas, por querer ayudar, les han quedado mal y han tenido que pagar la deuda ellos mismos.

6. Casate con una entidad financiera

Es más fácil solicitar un crédito con el banco con el que siempre has trabajado que ir con uno nuevo, porque el primero ya conoce tu comportamiento y tiene todo tu historial ahí.

Gran parte del secreto para recibir un crédito está en haber manejado los anteriores con prudencia y haber pagado a tiempo. El enfoque de cualquier institución financiera siempre será tratar de minimizar el riesgo, asegurándose que te podrás hacer responsable de tus deudas.

Finalmente, al momento de solicitar cualquier crédito, leé las letras pequeñas:

1. El plazo
2. El monto
3. Las condiciones

*La columnista es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática


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