Imagen referencial /Internet
Imagen referencial /Internet

Opinión por Elaine Miranda,

La mayoría de las parejas tienen discusiones, pero son los argumentos financieros los que a menudo tienen un efecto duradero en una relación.

Según una investigación realizada por la Universidad del Estado de Kansas, las peleas sobre el dinero son el predictor número 1 de divorcio. Esto se puede deber a que se necesita más tiempo para recuperarse de una discusión sobre dinero que sobre otros temas de discusión.

Dado que estos problemas pueden causar el final de una relación, es importante arreglarlos. Resulta que muchas provienen de situaciones en las que se siente que falta dinero: “amor en tiempos de vacas flacas”.

A continuación los tres casos de discusión sobre dinero más comunes y cómo lidiar con ellos:

Tus objetivos son diferentes:

Parecería lógico que las parejas hablemos de dinero y discutamos qué se quiere lograr en la vida, pero muy pocas veces sucede. El resultado es que cuando finalmente se dan cuenta que cada uno está ahorrando por su lado, las chispas comienzan a salir y se hace más difícil comprender por qué el otro tiene una meta diferente.

Solución: Las citas financieras con tu pareja deberían comenzar desde antes de casarte, si sabés que la relación va para largo. Si no has comenzado, es momento de hacerlo. Por más duro que sea hablar de dinero, es más difícil ver una relación terminada por no haber hablado a tiempo.

Juegos de poder:

Éstos suelen ocurrir cuando él trabaja y ella no; cuando ella gana y él está desempleado; o simplemente cuando uno gana mucho más que el otro. El caso es que independientemente de quién sea, cuando una de estas situaciones está presente, quien gana más puede llegar a sentir que tiene el derecho de dictar y dirigir las decisiones financieras.

Solución: Probablemente sea más fácil de decir que de hacer, pero al estar en una relación, ambas personas deben estar claras y conscientes de que ganar más dinero no te hace “el jefe” o “la jefa del hogar” y que las decisiones se deben tomar en conjunto.

Tienen personalidades diferentes:

Ya en ocasiones anteriores he mencionado que en asuntos de finanzas personales hay diferentes personalidades: algunos son ahorradores, otros gastadores, otros compradores compulsivos o deudores.

Y como solemos buscar a un opuesto, lo más probable es que tu media naranja tenga una manera bien distinta de pensar cuando de dinero se trata. Como resultado de esto, pueden surgir muchas discusiones sobre qué hacer con el dinero.

Solución: Lejos de verlo como una razón más de discordia, hay que pensarlo como un beneficio de complementariedad. El ahorrador extremo puede aprender a disfrutar un poco más de la vida en el presente, mientras que el comprador compulsivo o gastador podría bajarle a los gastos y prever para el futuro.

Acordemos estar en desacuerdo

Somos personas diferentes, con raíces, costumbres y maneras de ver la vida distintas y, por tanto, es normal que incluso en asuntos de dinero, no veamos las cosas igual.

No permitás que el dinero sea una razón para estar lejos o molesto de tu amado tormento, mejor usalo a tu favor para que en conjunto logren las metas que se propongan. Que la plata sea una aliada en sus vidas y no un enemigo.

La columnista es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática


Noticias Relacionadas

Que te rechacen una solicitud de crédito puede ser frustrante y puede ocurrir en cualquier solicitud de crédito que hagás. Es precisamente el ac...

por Elaine Miranda

Difícilmente sea noticia que tener una casa más pequeña te ahorrará dinero, y es que algunos costos son simplemente inevitables. No importa cuánt...

por Elaine Miranda