/Agencias
/Agencias

Opinión por Elaine Miranda,

Hace un par de meses, mi amiga Carolina me llamó, mientras yo estaba en el súper, para contarme que había decidido bajarle al plan de datos que tenía en su celular, pues se había dado cuenta que nunca se lo terminaba.

Resulta que en su casa y la oficina había wifi y, por lo tanto, el uso que hacía de su plan era mínimo. Encantada con la noticia, la felicité y luego le pregunté: “¿Qué pensás hacer con ese dinero ahora?”
Su primera respuesta fue comprar pinturas de uña, pero después de una  seria-conversación, acordamos que invertir en un seguro médico internacional era más importante en este momento de su vida.

Uno de los principales cambios que las personas esperan hacer en sus vidas cada lunes es gastar menos y ahorrar más. Es mucho más fácil decirlo que hacerlo y el ingrediente principal es tu fuerza de voluntad.

Ahorrar dinero no solo es una meta, sino un cambio en tu estilo de vida. De hecho, se trata de formar un buen hábito. No es algo que sucederá de la noche a la mañana, sino algo en lo que tenés que trabajar constantemente y estar clara o claro que habrán caídas.

Si estás gastando mucho, lo más probable es que estás comprando más de lo que necesitás. No tenías ninguna intención de comprar ese nuevo aparato, realmente no lo necesitás ni lo querés, pero en un momento impulsivo, lo tomaste.

Detené a tu cerebro

Ya muchos conocen la famosa pregunta de “¿Lo quiero o lo necesito?” y ciertamente es una excelente herramienta para comprar inteligentemente. Pero en este caso lo que necesitás es detener a tu cerebro antes de que actúe.

Para esto, te propongo hacer tres listas:

• Lista de lo que necesito: Escribí cosas que realmente necesitás y que comprarás sí o sí.

• Lista de lo que quiero: Escribí cosas que querés y que comprarás si ahorrás dinero para hacerlo.

• Lista de lo que deseo: Escribí cosas que te gustaría tener, pero que sabés no podés pagar y, por tanto, no comprarás.

¿Y ahora qué? Pues bien, la dinámica es sencilla: no comprás nada de tu lista de deseos hasta que tu lista de lo que querés esté tachada; y no comprás nada de tu lista de lo que querés hasta que tu lista de necesidades esté tachada.

Gastar y ahorrar al mismo tiempo

Aunque en definitiva no podemos vivir una vida de solo ahorro, nos hemos acostumbrado demasiado a una vida de solo gastos, y es que ciertamente gastar es más rico que ahorrar. Pero una vez que le encontrás el gusto y la satisfacción a ver tus metas cumplidas, te das cuenta que el ahorro es mucho más satisfactorio a largo plazo.

Por eso, te quiero proponer lo siguiente. Cada vez que vayás a comprarte algo que no sea de primera necesidad, ahorrá el 10% de ese gasto. Te aseguro que a medida que esa cuenta de ahorro vaya creciendo, se te irá haciendo más fácil destinar más dinero al ahorro y menos al gasto. Finalmente, antes de hacer cualquier compra, preguntate si no hay nada más importante que podrías estar haciendo con ese dinero y que te traerá una felicidad más duradera.

La columnista es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática: www.plataconplatica.com


Noticias Relacionadas

Todos tenemos detonadores emocionales que nos impulsan a gastar. La pregunta es: ¿sabés cuál es el tuyo? Por eso, me puse a echarle cabeza, reco...

por Elaine Miranda