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Opinión por Marta García Terán,

Hace unos meses les hablaba de una de las tareas que pedí realizar a las y los estudiantes del segundo Diplomado de Comunicación Digital Estratégica que impulsaron la Universidad Centroamericana (UCA) y Porter Novelli. En ese momento yo era la encargada de impartir la clase de “Principios de la Comunicación Digital Estratégica”.

Desde el inicio me planteé la asignatura de modo que quienes participaran en ella tuvieran tiempo para reflexionar sobre la cultura digital. Este tema, en lo particular, me preocupa, porque muchas veces pretendemos armar estrategias digitales faraónicas que en la práctica no pueden ser llevadas a cabo, precisamente porque las dinámicas para implementarlas se basan en la verticalidad y en el trabajo de nicho.

Los principios 2.0 provienen de la web. Del relacionamiento propiciado por la interacción, el poder dar y recibir y la construcción en conjunto. Hay quien cree todavía que las viejas estructuras verticales siguen siendo las formas de operar, pero déjenme decirles que ese es un modelo a superar. Ya estamos acostumbradas a la colaboración y a la construcción en conjunto en muchos ámbitos de nuestra vida. Y esa es la tendencia absoluta.

Cuando en clase pedí a mis estudiantes que reflexionaran sobre cómo las empresas pueden comenzar a aplicar estos principios, para efectivamente a la larga tener una más eficiente presencia digital. Dejaron claro que si se reforzaba la colaboración y compromiso de todas las personas que se relacionan con ellas, desde sus colaboradoras hasta sus clientes, la presencia digital mejora.

Para mis estudiantes fue fácil entender que las empresas y organizaciones se deben adaptar a lo digital desde el punto de vista tecnológico, pero también deben adoptar una cultura 2.0 no solo teniendo un social media manager, sino involucrando a todo el personal. Recordemos que este tipo de cultura toma de la llamada web 2.0 el estilo y forma, haciendo que las empresas que adoptan la cultura 2.0 sean definitivamente más abiertas, horizontales, innovadoras y colaborativas.

Consolidando sus propuestas, tenemos una retahíla de acciones necesarias: concienciar, alfabetizar, equipar, incentivar, primar el trabajo colectivo, cuidar la reputación y cultivar valores éticos. Como vemos, no es solo saber utilizar la herramienta, sino también ser conscientes de su buen uso para un fin último, mejorar las relaciones a lo interno y externo.

¿A dónde querés llegar con todo esto Marta?, seguro que se están preguntando. Pues quiero contarles que este ejercicio práctico en una clase en la UCA no se queda solo ahí. Sinceramente no creo que pueda hablar de cómo descentralizar las tareas, trabajar en conjunto y colectivizar las oportunidades si yo misma no lo pongo en práctica.

No sé si saben que trabajo en Save the Children desde hace un año coordinando el área de abogacía y comunicación. La pasada semana, como parte de mis funciones, facilité un proceso de aprendizaje ligado al levantamiento de información en terreno, hablé de fotografía y video con mis colegas de Save the Children y de organizaciones socias.

Allí donde llevamos a cabo proyectos y programas, donde colaboramos con las niñas, niños y adolescentes para conseguir su pleno desarrollo, allí es donde pasa la acción, y no siempre puedo llegar con mi grabadora y mi cámara. Por eso es importante que otras personas que sí están allí sepan cómo tomar fotografías decentes, qué tipo de preguntas pueden realizar para obtener información y sobre todo cómo utilizar el celular inteligente que todas y todos caminan para reportar este tipo de información.

Fue una experiencia increíble ver cómo asimilaban consejos simples sobre toma de fotos, cómo descubrían funcionalidades en sus celulares que nunca antes habían utilizado y sobre todo cómo se comprometían a reenviarme información de las siguientes actividades. Me hizo sentir muy orgullosa. La colaboración es posible, y para conseguirla, solo tenemos que animar al resto del equipo, enseñarle si no saben y aplaudir cada logro, por pequeño que sea. Podrán ver sus aportes poco a poco en las redes sociales de Save the Children en Nicaragua.

*La autora es comunicadora audiovisual y digital con enfoque de Derechos Humano @martascopio


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