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Opinión por Elaine Miranda,

De la misma forma en que las empresas motivan a sus empleados dándoles un buen espacio para trabajar, mi mamá trataba de motivarme cada comienzo de clases, comprándome útiles escolares que quería y “necesitaba” para ser una buena alumna. La verdad es que viendo en retrospectiva, aunque valoro inmensamente sus esfuerzos, la razón por la que salía bien en clases, en definitiva no era porque el borrador fuera rosado.

A esa edad, uno no sabe de dónde viene el dinero, querés todo y querés lo mejor. Ahora, después de haber trabajado y saber lo que cuesta ganarse un mes de salario, valoro más los uniformes nuevos cada año.

Habiendo dicho esto, el comienzo de las clases se acerca y con él, una serie de gastos que se suman a lo gastado en las fiestas decembrinas. Evidentemente no gastar, no es una opción: los niños y niñas TIENEN que ir a clases. Pero sí hay algunas cosas que podemos hacer para ahorrarnos unos cuantos centavos:

•Primero en casa: Antes de salir corriendo lista en mano a las librerías a comprar, revisá qué útiles ya tenés en tu casa, pues muchas veces los niños y niñas no terminan de gastar lapiceros, borradores, e incluso cuadernos del año anterior.
•Lo necesario: No hagás de este regreso a clases una “Navidad: parte #2”. Comprá lo que dice tu lista y no te salgás de presupuesto.
•Más barato por docena: Llamá a tus amigos y otros padres de familia y compren cuadernos, libros y demás útiles escolares juntos. Así consiguen descuentos por comprar al mayoreo.
•Compará: Los comercios saben que todos tienen que suplirse de útiles y por ganar un cliente, entran en una guerra de precios. Antes de comprar, compará precios y buscá promociones, la diferencia pueden ser unos cuantos córdobas, pero multiplicado por varios artículos llega a ser un gran ahorro.
•Re-usá: Por lo general, los colegios usan los mismos libros año tras año. Organizá a los padres de familia del colegio para que se vendan unos a otros –a precios descontados- los libros usados y en buen estado que sus hijos e hijas acaban de dejar.
•Uniformes: ¿Realmente necesita uno nuevo? Si el niño o niña está en la primaria, probablemente creció y hay que buscar unos nuevos. Pero cuando ya estás en 4to o 5to año, dejaste de crecer y de ensuciarte en el recreo, por lo que puede que tus uniformes del año anterior sigan en buen estado.
•Tarjetas: Es una época en que hasta los bancos aprovechan para hacer negocios, ofreciendo descuentos en librerías al pagar con tu tarjeta de crédito. OJO: ¡es un arma de doble filo! Si no tenés deudas y sos de los que paga puntual su tarjeta, adelante, aprovechalo. Si tu tarjeta está a punto de reventar, abstenete de considerar esta opción.

Pensando en el futuro

Si podés costearlo, siempre es una buena idea empezar a planificar el futuro e ir haciendo un “guardadito” a lo largo del año, para que cuando llegue el 2018, no sintás el gasto de golpe. Este ahorro no tiene que ser una gran cantidad, pero reservar US$5.00 cada semana, suman US$260 que ya tendrás listos para los útiles del próximo año.

La autora es experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática


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