Nacionales por Josue Garay,

De acuerdo al Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC), menos del 10% de las mujeres que sufren este tipo de abusos los denuncian, indica Camila Quintana, miembro de esta organización.

Karla Mejía Gutiérrez, de 27 años, constantemente es acosada en la calle e incluso mientras viaja en la ruta 104. El recorrido desde su casa, en el barrio Grenada —al sureste  de Managua— hasta el sector del Gancho de Caminos, dura 30 minutos. “Tiempo suficiente que es aprovechado por los acosadores”, dice.

Ella siempre busca cambiarse de lugar para evitar los roces, pero de las miradas obscenas no se escapa. “Hay veces que los buses van llenos, y ellos aprovechan para ponerle ‘el bulto’ a una, es muy incómodo”, relata Mejía Gutiérrez. Sin embargo, como la mayoría de mujeres, nunca ha denunciado esta situación.

A criterio de Wendy Flores, abogada del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la vergüenza, el miedo, el no tener los datos requeridos para denunciar a alguien y porque nadie se ofrece como testigo, influyen en las causas de por qué no se acusa.

Tanto en el Cenidh como en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y en la Procuraduría de los Derechos Humanos, no hay registros de denuncias de este tipo. Sin embargo, Flores menciona que “aunque no se tengan este tipo de denuncias, no significa que no exista la situación. Pasa que las mujeres se quedan calladas”.

Carla Sequeira, abogada de la CPDH, analiza que “las personas se han acostumbrado, y se ha vuelto algo rutinario. Esta es una forma de violencia, y en el ámbito centroamericano, solo Costa Rica está tomando serias medidas al respecto. En Nicaragua no hay legislación. Solo se puede tratar como asedio”.

En marzo, la OCAC promovió la app ActionAid y funciona por geolocalización. Entrás a la aplicación, te ubica inmediatamente en el lugar donde estás. En la esquina superior derecha hay un símbolo de +, si lo presionás, te sale una lista de distintas formas de violencia a denunciar.


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