El cardenal Leopoldo Brenes. Óscar Sánchez
El cardenal Leopoldo Brenes. Óscar Sánchez

Destacado, Nacionales por Ana Cruz,

Los nicaragüenses deben orar por la libertad de expresión, tras más de un año en que en el país permanece coartado el ejercicio de ese derecho, según el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes.

“Juntos oremos por el urgente establecimiento de un Estado moderno y pluralista que promueva la libertad de expresión, aquella que se encarna en el poder del pueblo y de expresarse y nutrirse del intercambio de ideas, opiniones y posiciones. María, madre de la Iglesia, ruega por nosotros”, dijo el cardenal Brenes en el mensaje de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), compartido en un video publicado en sus redes sociales.

El líder de la Iglesia católica considera que urge el establecimiento de un Estado moderno y pluralista que promueva la libertad de expresión

Desde que iniciaron las protestas sociales antigubernamentales, en abril 2018, el derecho a la libertad de expresión ha sido violentado, cuando es ejercido por manifestantes opositores al Gobierno de Nicaragua o por periodistas críticos e independientes, según informes de organismos internacionales defensores de derechos humanos.

En septiembre del año pasado, la Policía Nacional ilegalizó las marchas, donde los nicaragüenses también ejercían su derecho a la libertad de expresión.

/ Archivo

No obstante, en la Constitución Política de Nicaragua se establece que “los nicaragüenses tienen derecho a expresar libremente su pensamiento en público o en privado, individual o colectivamente, en forma oral, escrita o por cualquier otro medio”.

Sin embargo, docenas de nicaragüenses han sido encarcelados por expresar su descontento con las políticas gubernamentales. Según la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, todavía hay más de 120 personas detenidas por protestar contra el Gobierno de Nicaragua.

Los medios de comunicación y periodistas también han sido víctimas de la coartación del derecho a la libertad de expresión.

Según la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF), Nicaragua ha sufrido un grave retroceso en la libertad de prensa y libertad de expresión.

Las acciones contra la prensa independiente de Nicaragua se han materializado a través de amenazas, agresiones físicas, robos de equipos, campañas de desprestigio, asedio, persecución y confiscación ilegal de medios de comunicación, así como la retención de materia prima en la Aduana para los periódicos impresos, El Nuevo Diario y La Prensa, hasta lo más grave, el asesinato del comunicador Ángel Gahona, de Bluefields, y el encarcelamiento durante 6 meses de los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda, director y jefa de prensa del canal 100% Noticias.


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