Departamentos, Destacado, Nacionales por Lesber Quintero y Humberto Galo,

El temor se ha apoderado de Hanny Rodríguez Estrada, de 26 años, quien la noche del pasado miércoles fue atropellada por su expareja, Álvaro Morales Moncada, de 24. Ella teme que vuelva intentar hacerle daño, aunque interpuso denuncia en su contra él está en libertad.

Según Estrada, el 21 de agosto su expareja siguió la motocicleta en la que se trasladaba y la chocó de manera intencional, provocando que ella y su jefe, a quien le había dado raid después de culminar su jornada laboral en una rosticería, resultaran con heridas de consideración.

Organizaciones promotoras y defensoras de los derechos de la mujer elegan que las autoridades policiales están actuando arbitrariamente al hacer caso omiso a las denuncias que han interpuesto las mujeres violentadas por parte de sus exparejas

El pasado viernes la joven fue a interponer la denuncia contra Álvaro Morales en la estación policial de Rivas, sin embargo, los oficiales recibieron y tomaron la denuncia como accidente de tránsito, según la afectada.

“Él intentó matarme con el vehículo al seguir y embestir la moto conducida por mi jefe. Cuando nos impactó pensé que moriría estrellada contra la pared de una vivienda, pero gracias a Dios caí sobre una acera y sobreviví a los golpes, pero tengo miedo que en cualquier momento aparezca este tipo y me haga daño ya que está libre. La Policía de Rivas me recibió la denuncia como accidente de tránsito y no como intento de homicidio”, explicó la joven.

La pareja se separó hace aproximadamente un mes porque él era muy celoso. El detonante para que la joven decidiera terminar por completo la relación fue recibir insultos en público dentro de una tienda de San Juan Sur.

“Pensé que había aceptado la decisión, porque me bloqueó de su Facebook, no me volvió a llamar ni a insistir en que regresáramos y yo me fui tranquila a vivir a la casa de mi mamá, pero el 21 de agosto me pareció extraño que estuviera estacionado cerca de mi puesto de trabajo”, explicó Estrada.

Acechando a las víctimas
Según el relato de la joven, el pasado miércoles a eso de las 9:00 p.m., al salir de su turno en una rosticería localizada en el costado oeste de la parroquia de San Juan del Sur, su jefe Johnny Javier Alvarado, le ofreció raid a su casa y desde que salieron del local su expareja empezó a seguirlos hasta darles alcance y provocar la colisión.

Debido al impacto el conductor de la motocicleta perdió el control, se cruzó al carril contrario y se estrelló contra una cuneta. Ambos cayeron a una acera.

7 años de relación tenían Hanny Rodríguez Estrada y Álvaro Morales Moncada cuando decidieron separarse y desde hace un mes no se comunicaban

Producto del impacto la joven sufrió heridas en su cuerpo, pero quien se llevó la peor parte fue su jefe, quien aún permanece internado en el Hospital Primario de San Juan del Sur, con fracturas en su mano izquierda, heridas en una pierna y golpes en diferentes partes del cuerpo.

Luego de chocarlos Álvaro Morales se bajó del vehículo y mientras Estrada se quejaba por los golpes sufridos le preguntó las razones por las que los había chocado: “Me dijo que su intención no era hacernos daño, pero tengo suficientes evidencias de que me lanzó el vehículo a propósito para hacerme daño o matarme”, aseveró la joven.

Praxis negativa
A juicio de organizaciones promotoras y defensoras de los derechos de la mujer, las autoridades policiales están actuando arbitrariamente al hacer caso omiso a las denuncias que han interpuesto en las últimas semanas mujeres que han sufrido violencia por parte sus ex parejas, tal fue el caso de la joven Seylit Parrales, quien la semana pasada fue agredida a cuchilladas por Yerol Álvarez, su exmarido.

O más recientemente el de la joven Hanny Rodríguez Estrada, quien el viernes pasado denunció a su expareja Álvaro Morales Moncada, luego que este embistiera con su automóvil la motocicleta en la que ella se desplazaba luego de salir de su puesto de trabajo en el municipio de San Juan del Sur, Rivas.

Esta última denuncia está siendo catalogada por las autoridades como un accidente de tráfico y no como un femicidio frustrado, denuncia la joven.

Al respecto Martha Muguía, representante del Centro de la Mujer Acción Ya, sostiene que la negligencia policial ante las denuncias por violencia intrafamiliar se viene estableciendo y acrecentándose como una mala praxis desde hace un par de años la comenzar a “desmantelarse” todo el andamiaje institucional previsto para “defender a la mujer”.

“Esto tiene un antecedente cercano digamos, antes de 2018 las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, particularmente las que trabajamos con los refugios a mujeres que vemos de cerca la violencia grave denunciábamos que la Policía no actuaba; puesto que las Comisarías de la Mujer habían sido fusionadas con la especialidad de Auxilio Judicial, ese era el antecedente de 2017 y a inicios de 2018, pero ante la crisis sociopolítica aparece un recrudecimiento de la violencia social”, argumenta Munguía

El informe revela que en este período 24 mujeres fueron agredidas sexualmente. Archivo/Metro

Imagen referencial. Archivo/Metro

A juicio de la especialista, esto índice directamente en que existan mayor grado de impunidad en los delitos que se cometen contra las mujeres en el país.

“La violencia contra las mujeres se está viendo como un telón de fondo, ya que no se visibiliza como una prioridad ante la violencia política y social que estremece a todo el país. Hay una falta de protección absoluta y en este caso es lo que pasó con esta jovencita que fue apuñalada (Seylit)”, dije Munguía.

Por su parte, la también activista Mirna Blandón refuerza el planteamiento de Munguía ante la inoperatividad de las entidades creadas para atender estas denuncias.

“En el caso de las mujeres nos tienen más que ninguneadas, es una actitud irresponsable porque además el Estado está obligado a recibir la denuncia, a hacer la investigación y hacer todo el proceso correcto, pero ni siquiera lo hacen, la Fiscalía, por ejemplo, es un órgano del Estado que está obligado a mandatar a la Policía, tampoco lo hace, entonces, las mujeres estamos desprotegidas”, refiere Blandón.

La Policía Nacional en su Anuario Estadístico 2018 señala que a nivel nacional hubo un total de 23 denuncias por femicidios que habrían sido resueltos por las autoridades policiales. Mientras que en el apartado referido a las denuncias o amenazas contra la mujer hubo un total de 1.505 a nivel nacional.

Mediación es un atentado
Este fin de semana, Seylit Parrales fue dada de alta del hospital, en donde permaneció seis días internada luego de haber sido herida por su expareja Yerol Álvarez, al respecto familiares de la joven narraron a Metro, que los familiares del agresor estaban proponiendo llegar a una mediación.

Al respecto, la también activista, Mirna Blandón explica que desde el Estado se ha estado impulsando acciones como la mediación que es una medida que está reñidas con la justicia para la víctima.

“Efectivamente fue un estilo de los mecanismos que el Gobierno y el Estado tuvieron de que en aras de la familia de volver a que las mujeres mediaran para que regresaran con sus parejas o exparejas, lo que nos parecía siempre a las organizaciones de mujeres un atentado, porque efectivamente regresar las mujeres con sus agresores las convierte básicamente en un potencial femicidio”, argumenta Blandón.

Ambas promotoras hacen un llamado a las entidades gubernamentales para que modifiquen las acciones desarrolladas hasta ahora, de igual manera piden a las mujeres que sufren violencia a romper el silencio y denunciar públicamente el drama que viven y buscar apoyo en organizaciones que laboran la temática.


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