Medardo Mairena, líder campesino, asegura que revivir el canal es una amenaza gubernamental. Orlando Valenzuela/Metro
Medardo Mairena, líder campesino, asegura que revivir el canal es una amenaza gubernamental. Orlando Valenzuela/Metro

Destacado, Nacionales por Lester Arcia y José Espinoza,

El presidente Daniel Ortega está buscando aliados internacionales previendo que le vienen más sanciones internacionales de parte de varios países por dicha razón retomó la idea del proyecto del canal interoceánico de Nicaragua, afirmó Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (CADIN).

“Es posible que él (Ortega) esté buscando aliados tan fuertes como China para buscar la manera de parar las sanciones, aunque vemos que en el futuro no van a ser solo sanciones personales, si no que pueden ser también institucionales, y eso puede de alguna manera golpear más fuerte a este país”, señaló Maltez.

Sector privado ve ilógico hablar de canal interoceánico cuando vienen más sanciones para Nicaragua

Este martes el presidente Ortega anunció que se están realizando nuevos proyectos ambientales para retomar el megaproyecto de la construcción del canal interoceánico, una obra cuya inversión se estimó en US$50.000 millones, uniendo el Caribe con el Pacífico nicaragüense, atravesando el lago Cocibolca.

El anuncio surge un mes después de haber vencido el período de concesión que Nicaragua le había otorgado a la empresa Hong Kong Nicaragua Canal Development (HKND Group), presidida por el empresario chino Wang Jing.

La empresa no presentó avances para la obra en los 72 meses de plazo.

Lo creían muerto

El presidente de Cadin aseguró que dado el alto nivel de inversión que requería la obra, consideraba que el Gobierno había recapacitado sobre las dificultades económicas para ejecutar la obra.

“Yo creía que eso ya estaba muerto, sobre todo por el tema político. Nunca se vio que el Gobierno de China públicamente saliera apoyando esto, sino que era un empresario y tampoco nunca se supo si había la capacidad para poder afrontar todos estos gastos”, subrayó.

Al participar en un aniversario más de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, Ortega afirmó: “Nosotros no hemos renunciado (al gran canal interoceánico) y, al contrario, tenemos que, con el pueblo nicaragüense, históricamente el compromiso de que se haga realidad el canal por Nicaragua”.

El mandatario nicaragüense dijo que el canal no es algo que estuvieran inventando ni una obra que venga a afectar o dañar a nadie, sino a fortalecer el comercio global y darle a Nicaragua una fuente de recursos que le permitiría darle un mayor desarrollo, crecimiento y mejorar las condiciones económicas.

Por su parte, Azucena Castillo, diputada de la Asamblea Nacional por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), afirmó que el canal no tuvo éxito con el empresario chino y quizás con las negociaciones con Irán están buscando alguna solución para eso.

“Es imprudente que se esté hablando de temas sensibles como el canal, que provocó la constitución del Movimiento Campesino. No hay que seguir echando leña al fuego con este tipo de cosas cuando el país está en una situación muy peligrosa, a lo externo por las sanciones y a lo interno por el desempleo, la falta de recursos para los productores, el turismo a la baja, entre otras cosas”, agregó Castillo.

Añadió que deberíamos estar tomando distancia de proyectos que están señalados por el Departamento de Estado de EE. UU., como es el caso del canal.

Mientras tanto, el presidente de la Fundación para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, afirmó que el tratar de “revivir” el proyecto del canal interoceánico, es “una táctica de distracción del Gobierno ante la crisis que vive el país”.

“Quieren provocar que la gente hable del canal y no hable del tema importante que para nosotros en este momento es la justicia y la democracia”, aseveró Chamorro y agregó que no hay manera de que la obra no traiga destrucción masiva al lago de Nicaragua.

Campesinos lo ven negativo
Entre tanto, el líder campesino Medardo Mairena afirmó que “el acuerdo (del canal) ya venció y revivirlo es una amenaza”, porque según él, lo que quiere el Gobierno es quitarle las tierras.

Mairena dijo que el Gobierno trata de crear más conflicto, porque el proyecto está muerto y nunca fue viable y no piensa que haya inversionistas interesados en destinar millones en un país enfrascado en una crisis sociopolítica.

Además afirmó que los campesinos han sufrido persecución y acoso por haberse opuesto al proyecto del canal y que precisamente seis integrantes de la directiva han sido apresados y condenados, incluyéndolo a él, mientras otros centenares han tenido que salir al exilio.

Finalmente, Pablo Cuevas, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que ha brindado acompañamiento al Movimiento Campesino, dijo que la Ley 840 (o Ley del Canal) ya expiró en junio y prácticamente regalaba la soberanía nacional.

“Es posible que el Gobierno pueda hacer otra, pero si sostiene la misma concesión, sería igualmente violatoria a la Constitución política”, dijo Cuevas.


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