Familiares de Bryan Murillo López al momento de interponer la denuncia contra agentes policiales. /Óscar sánchez
Familiares de Bryan Murillo López al momento de interponer la denuncia contra agentes policiales. /Óscar sánchez

Departamentos, Destacado, Nacionales por Juan Tijerino,

Familiares de Bryan Murillo López, el joven leonés que el miércoles de la semana pasada murió a balazos durante un confuso operativo policial, interpusieron ayer una denuncia contra 10 agentes policiales que habrían participado en la acción donde Murillo López perdió la vida.

La acusación fue presentada ante el Ministerio Público de esa ciudad por Marina López y Mariela Cruz Murillo madre y abuela, respectivamente de la víctima.

Mañana se cumple una semana desde que los oficiales de Policía de esa ciudad ingresaron al inmueble buscando a la víctima y terminaron matándolo de dos disparos. Hirieron también a su hermano Kenner y al pariente político de ambos Javier Cortés.

Nuevo análisis a la escena del crimen

Ayer por segunda ocasión, un equipo de investigadores de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) inspeccionó la escena del crimen, solo que esta vez, los acompañó un experto en balística, quien encontró un plomo incrustado en una pared de la vivienda.

El especialista, cuya identidad no puede ser dada a conocer por solicitud de CPDH, dijo tras inspeccionar el lugar que había ocurrido una fuerte “balacera” y que armas como AK-47 y pistolas nueve milímetros habían sido utilizadas.
En el sitio se constató que un disparo destruyó una vitrina y en su recorrido atravesó de lado a lado una refrigeradora, terminando incrustada en una pared. Asimismo en la propiedad aún son visibles en las paredes manchas de sangre.

La acusación

La denuncia interpuesta por López, madre de la víctima, se acusa al capitán José Pichardo Salazar, de haber incurrido en los delitos de allanamiento ilegal, abuso de autoridad, asesinato agravado y asesinato agravado en grado de frustración. Pichardo está señalado de encabezar y dirigir el allanamiento.

 La bandera de Nicaragua destacó en el funeral de Bryan Murillo. AFP/END

En la acusación no establece las identidades del resto de oficiales, pero incorporaron el acta de defunción de Bryan Murillo, así como los certificados de conducta emitidas por la institución policial el 18 de este mes, (un día después de los hechos), en el que precisa que la víctima y su hermano Kenner y Javier Cortés no poseen antecedentes penales.

Estos documentos contradijeron la versión oficial de la institución, que emitió un comunicado señalando que los agentes ingresaron al inmueble de la víctima, porque habían recibido denuncia de dos personas, que acusaban al occiso de haberles robado.

La nota oficial enfatizó que los dos heridos, así como el difunto tienen antecedentes penales y esa noche, atentaron contra los oficiales, por tal razón, un patrullero “ante el peligro inminente” disparó provocando la muerte de Bryan y causando heridas a Kenner Murillo y Javier Cortés.

Además de la denuncia contra los oficiales, los familiares de la víctima presentaron un recurso de exhibición personal por amenazas de detención a favor de sus parientes.

El recurso fue introducido por temor a que sean detenidos y procesados una vez que reciban el alta médico del centro hospitalario en el que se encuentran.

“Estamos interponiendo un recurso por amenazas de detención porque hemos escuchados el comunicado de la Policía, que además de falso es incoherente. Han dicho que son delincuentes y no lo son, por eso estamos protegiéndolo de cualquier detención ilegal, arbitraria o cualquier delito que falsamente puedan imputarle”, expresó Frank Flores, asesor jurídico de CPDH.

En tanto, López declaró que lo hacían porque desconfiaban de las autoridades. “La Policía es capaz de todo, ya ves que salió diciendo que eran delincuentes y nosotros mostramos que no tenían antecedentes. Ellos llegaron a disparar, no les importaba nada, pero los pueden acusar, nosotros lo que queremos es justicia”, dijo.


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