Yamileth del Carmen Gutiérrez Moncada. Rafael Lara/Metro
Yamileth del Carmen Gutiérrez Moncada. Rafael Lara/Metro

Nacionales por Rafael Lara,

Abogados de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) reportan que al menos una docena de excarcelados con la Ley de Amnistía han denunciado en las últimas semanas el asedio y acoso policial y parapolicial.

Eliezcar Vallecillo, asesora legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), señaló que el acoso y agresiones policiales, como de grupos civiles simpatizantes del gobierno, en contra de los excarcelados, se ha hecho una denuncia recurrente, siendo el último el de Yamileth del Carmen Gutiérrez Moncada, de 37 años y originaria de Jinotega.

Gutiérrez dio a conocer que la Policía de Jinotega, le dio de culatazos en su espalda, le golpearon el antebrazo derecho y fue detenida sin orden de captura, quedando encerrada por más de 48 horas, sin ninguna acusación.

“Me secuestraron el 12 de junio del año pasado, en Managua fui acusada en ausencia por asesinato, terrorismo, tenencia ilegal de armas, y otras cosas. Estando en el penal de mujeres La Esperanza, donde estuve incomunicada, me llevaron la notificación de condena de 38 años de prisión. El 20 de mayo fui liberada”, dijo Gutiérrez.

La denunciante comentó que antes de su detención ella trabajaba en el mercado de Jinotega y durante la crisis del año pasado, formó parte de un grupo de comerciantes que permanecieron ahí, vigilantes para evitar saqueos o quemas de locales.

Al recobrar su libertad “traté de ganarme la vida y no pude”, manifestó. Intentó poner un puesto de verduras en la calle, pero la Policía la localizó y puso conos a su alrededor, luego a cada lado se apostaron agentes apuntando con sus armas, lo que alejaba a cualquier cliente. Al segundo día de eso, decidió tomar sus cosas y regresar a su casa en el barrio Carlos Rizo.

Hace dos semanas la policía la retuvo por varias horas, sin causa justificada y este domingo 30 de junio, cuando regresaba de una consulta médica por sus problemas de asma y gastritis, unidades motorizadas con cuatro agentes de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía y una patrulla con al menos siete agentes, la detuvieron y entre improperios por la gorra azul y blanco que llevaba, le pusieron las esposas, le dieron dos culatazos en la espalda y golpearon su brazo derecho.

Posteriormente, la llevaron presa alegando escándalo en la vía pública y permaneció incomunicada por más de 48 horas, siendo liberada hasta el martes 2 de julio. Ella alega que además del maltrato físico, no le regresaron sus medicamentos.

Gutiérrez, quien denunció su situación ante la CPDH, mostró el brazo con las señas que le dejaron las esposas, y dijo que vive bajo asedio policial desde que salió del penal, por lo que ya no soporta que no le permitan vivir con normalidad.

Por su parte, Vallecillo señaló que interpondrán la denuncia ante el Ministerio Público, por la detención arbitraria y el uso excesivo de la fuerza policial, contra una mujer que estaba esposada y aun así la tomaron del cuello y la golpearon con sus armas. Asimismo, interpondrán un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia, ya que ella fue cubierta por Ley de Amnistía.


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