Familiares de Junior Gaitán no encuentran consuelo. Isidro Hernández/Metro
Familiares de Junior Gaitán no encuentran consuelo. Isidro Hernández/Metro

Destacado, Nacionales por Mauricio González,

Ha transcurrido un año desde aquel fatídico día en que el adolescente Junior Gaitán (15) conocido como “El Pollito”, rogó de rodillas por su vida ante un oficial de la Policía Nacional, pero al final lo mataron de un balazo en el tórax. La familia doliente asistió este domingo a una misa en su memoria, en la iglesia San Miguel de Masaya, oficiada por el párroco Edwin Román, y tras el paso del tiempo sigue pidiendo justicia.

El padre Román recordó que él recibió el cuerpo de Gaitán en la iglesia.

“A un año de que me lo arrebataron, culpo al Gobierno y sus paramilitares”, asegura Aura Lila López, madre de Junior Gaitán

“Sus padres se lo vinieron a llevar envuelto en una sábana, fue una imagen muy triste”, afirmó Román.

Por su parte, Aura Lila López, mamá del menor asesinado aseguró que no hay nadie detenido y con el Gobierno no cree que va a tener justicia.

“Justicia solo para los del lado del Gobierno. A un año de que me lo arrebataron, culpo al Gobierno y sus paramilitares”, dijo López.

Asimismo destacó que no fue una bala casual o perdida la que mató a su hijo, sino, un disparo directo al pecho.

Madres de los muertos durante la misa en catedral de Managua. Óscar Sánchez/Metro

Madres de los muertos durante la misa en catedral de Managua. Óscar Sánchez/Metro

“El que me lo mató tuvo facilidad de llevárselo preso o dejarlo ir, pero le disparó”, dice la adolorida madre.

Además afirmó que hay testigos que pueden verificar que su hijo fue ejecutado, pero esas personas tuvieron que salir de país porque su vida corría peligro.

“Pero cuando haya un cambio, ellos van a dar su testimonio y van a decir quiénes fueron los que asesinaron a mi hijo”, expresó López.

De igual manera aseguró que decidió no ir al Ministerio Público a interponer una denuncia, ya que considera que es tiempo perdido, porque dicha institución está controlada por el Gobierno.

Junior Gaitán tenía 15 años cuando fue asesinado, pues el 24 de julio cumpliría 16, según su mamá. Además cursaba el primer año de secundaria. El niño era conocido como “El Pollito” y los amigos que asistieron a la misa portaban camisa con este sobrenombre.

Durante la misa también se pidió por el alma de Donald Ariel López (27), quien también falleció en la misma fecha y en el mismo en contexto de las protestas antigubernamentales en todo el país y desde sus trincheras en la ciudad de Masaya.

Murió de tristeza

Por otro lado, María Auxiliadora López, hermana de Donald, afirmó que su mamá, María Guadalupe Ruiz, falleció de tristeza al no soportar la ausencia de su vástago. “Vivimos heridos de corazón por su pérdida. Mi madre murió el 5 de enero de este año por la tristeza de no ver a su hijo”.

Además recuerda que Donald estaba cuidando una trinchera de San Miguel, cuando llegó la policía. La versión que conoce es que cuando lo detuvieron, él les dijo que si le iban a disparar que le dispararan. “Qué más pruebas, todo el barrio de San Miguel lo sabe”.

De acuerdo con su familiar, el crimen ocurrió en el costado sur de la iglesia San Miguel y solo tenía una honda y unas chibolas (canicas)”.

Donald dejó a una niña de 6 años y se dedicaba a fabricar zapatos artesanales. Los familiares se enteraron del fallecimiento por la gente que observó el suceso, levantaron el cuerpo y lo trasladaron en motocicleta a su casa, en el barrio de Monimbó.


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