Destacado, Nacionales por Humberto Galo Romero y Ana Cruz,

Fuera de Nicaragua, los jóvenes estudiantes que se vieron obligados a huir de la represión gubernamental, tras haber participado en las protestas sociales, son privados de su derecho a una educación de calidad.

La Expresión Organizada de Universitarios señala que solo el 15% de los estudiantes que se han ido del país han conseguido entrar a una universidad.

La Expresión Organizada de Universitarios aglutina a estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), UNAN-León, Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) y Universidad Centroamericana (UCA).

Los problemas que enfrentan los universitarios son la falta de documentos que demuestren los niveles superiores que cursaban, otros fueron apresados antes de ingresar a países latinoamericanos y muchos priorizan trabajar para mantenerse.

El desplazamiento forzado de los universitarios, para el experto en educación, representa una “fuga de cerebros”, además advirtió que “esto pone en peligro el futuro de Nicaragua, porque los jóvenes que deberían de estar estudiando, para potenciar el desarrollo del país, están buscando maneras de sobrevivencia”.

/ Archivo Metro / EFE

En Nicaragua bajó la matrícula

El Foro de Educación señala que la matrícula de 2019 en las universidades públicas no llega ni al 60% del total de otros años. Uno de los principales motivos que identifican en la deserción universitaria es el “temor de ser capturados o denunciados por haber participado en las protestas”.

Por su parte, el Consejo Superior de Universidades Privadas (Cosup) estima que de 20,000 estudiantes que estaban matriculados al inicio del año lectivo 2018, un total de 10,000 abandonaron los estudios.

La Fundación para el Desarrollo Económico y Social (Funides), en su Informe de Coyuntura 2018, indica que 60,000 nicaragüenses han migrado en los últimos nueve meses, la mayoría jóvenes.

Además, la Expresión Organizada de Universitarios, estima que un 85% de los estudiantes de educación superior que se exiliaron no han podido retomar su educación.

Alexander Reyes, parte del equipo de la Expresión Organizada de Universitarios, explicó que llevan un seguimiento de los estudiantes que se han exiliado y los que se permitieron retomar sus estudios en universidades públicas, lo cual les ha permitido identificar que muchos jóvenes se han quedado sin derecho a la educación.

Las carreras de mayor demanda son ingeniería civil, industrial y de sistemas. Bachilleres de diferentes puntos del país acudieron la mañana de este sábado a hacer el examen de admisión en la UNI. Bismarck Picado/Metro

Él mismo era estudiante de sociología, como segunda carrera, en una de las universidades subvencionadas del país, sin embargo abandonó su tercer año de clases en solidaridad con las víctimas de la crisis sociopolítica.

El joven ya es licenciado en psicología y afirma que su profesión le permitió colaborar en algunos momentos de las protestas con estudiantes que presentaban crisis por las difíciles situaciones emocionales que atravesaban.

Problemas internos

La relación que la Expresión Organizada de Universitarios mantiene con los universitarios le ha permitido a Reyes conocer los problemas que enfrentan los estudiantes, que se animaron a retomar sus clases en universidades públicas y subvencionadas.

Los estudiantes dijeron que en algunas universidades estatales son requisados al ingresar.

Ahora, “los chavalos nos dicen que les revisan sus mochilas, que los hacen pasar por un detector de metales, cosas a las que no eran sometidos antes de la crisis. Ahora todo está controlado. A los estudiantes no se les permite la reunión de más de tres, nos han informado que cuando están reunidos más de dos estudiantes, comienzan a llegar dirigentes de Unión Nacional Estudiantes de Nicaragua (UNEN), para incomodar y que se acabe la conversación”, pormenorizó Reyes.

UNAN-Managua

Según información oficial de la UNAN-Managua, compartida a finales de enero por la rectora de esa alma mater, Ramona Rodríguez, en una comparecencia en Radio La Primerísima, unos 9,000 estudiantes optaron por no retornar a las aulas.

“Para el año 2018, la UNAN-Managua tenía en sus aulas a 39 mil estudiantes, y al cerrar el segundo semestre reporta 9 mil estudiantes que no asisten a la universidad”, señaló Ramírez.

El experto en educación y director del Foro de Educación y Desarrollo Humano, Jorge Mendoza, explicó que los universitarios, actualmente, no tienen en las universidades un ambiente que propicie un buen clima para educarse y eso se ha reflejado en la deserción.

/ Archivo Metro / EFE

or su parte, Alex Bonilla, también especialista en temas educativos, sostiene que “los controles excesivos que hay en los recintos, la presencia policial y el discurso político que los maestros y maestras manejan hace que los estudiantes se retiren de la universidad”.

Mendoza señaló que en las universidades públicas se ha “perdido la esencia de la academia”, lo cual consiste en la construcción del pensamiento a través de la diversidad de ideas.

“La academia no se hace con camisas del mismo tipo, la universidad se hizo para que la academia trascendiera a través del debate diverso”, mantuvo.

Upoli

En la Upoli, cuyo campus también sirvió de albergue a manifestantes antigubernamentales por varios meses, también se hace evidente la deserción estudiantil.

“Las últimas estadísticas indican que aproximadamente 50% se ha reintegrado en los cursos sabatinos, dominical y en los cursos regulares”, informó Douglas Alemán, titular de la Dirección de Relaciones Públicas de esta casa de estudios.

De acuerdo con Alemán, solo en Managua la población estudiantil de la Upoli ronda actualmente los 7,000 estudiantes.

Recinto universitario Upoli. Foto: Cortesía

Recinto Universitario / Archivo

UNA

En la Universidad Nacional Agraria (UNA), a finales del año pasado autoridades de esa entidad señalaron a Metro que la cantidad de estudiantes que se reintegraron a clases superaba el 52%, es decir, de 4,600 estudiantes inscritos, alrededor de 2,400 habían regresado.

El Foro de Educación ha identificado que la principal causa de la deserción estudiantil es el exilio por razones políticas y, en otras ocasiones, porque simplemente no tienen las posibilidades económicas para continuar.

“Nosotros tenemos contacto con la organización costarricense que se llama Agenda Ciudadana por la Educación y tiene una gran cantidad de nicaragüenses solicitando oportunidades para estudiar. Es decir que, entre el 12% y 15% de las personas que se fueron son estudiantes. Solo en la UCA, el 54% de los estudiantes de la carrera de sociología están en el exilio, jóvenes que tuvieron que salir por temor a ser procesados o que no pudieron ingresar a las aulas por razones económicas”, afirmó Mendoza.

Archivo Metro / EFE

Serias afectaciones en la educación superior

El director del Foro resaltó que en la calidad en la educación superior “hay serias afectaciones”, no solo por los despidos de docentes con experiencia y una vasta formación, “sino porque las modalidades que se están impartiendo son deficientes, los estudiantes en vez de asistir todos los días lo hacen solo dos veces a la semana”, apuntó Mendoza.

La Expresión Organizada de Universitarios también respaldó el planteamiento del Foro, pues refieren que los universitarios han extendido su descontento con la formación educativa que han empezado a recibir este 2019.

Actualmente, los estudiantes de turnos nocturnos fueron movidos a sabatino y vespertino, además en carreras donde se debate coyuntura nacional se les priva de hablar de la crisis sociopolítica.

“Los chavalos también se sienten afectados por la imposición de docentes que son claramente ligados con el Gobierno y que no están capacitados para ejercer la docencia. En la carrera Ciencias Políticas a los estudiantes se les orienta debatir sobre cualquier tema, menos de la coyuntura política a nivel nacional. Les han dicho claramente que hablen de todo menos de ideologías políticas”, reveló Alexander Reyes.


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