La más reciente detención fue la del paramédico de Masaya Chester Navarrete, que fue retenido el sábado. Archivo
La más reciente detención fue la del paramédico de Masaya Chester Navarrete, que fue retenido el sábado. Archivo

Destacado, Nacionales por Rafael Lara /Metro Nicaragua,

Según datos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) en los primeros 10 días de noviembre un total de 32 personas han sido detenidas, a pesar que por cuestiones de seguridad ya no se escenifican marchas de protesta contra el Gobierno de Nicaragua.

Braulio Abarca, abogado del Cenidh, indicó que al finalizar octubre tenían contabilizadas a 567 personas detenidas, pero a partir del 1 de noviembre al 10 de noviembre, la cantidad de detenciones se elevó a 599.

La más reciente detención fue la del paramédico de Masaya Chester Navarrete, que fue retenido el sábado.

El abogado del Cenidh señaló que estas capturas se realizaron sin un respaldo jurídico que por  determinar un acto delictivo, merezca privar a las personas de su libertad.

En datos estadísticos representa que por cada día pasan a las celdas policiales 3,2 personas. Indicó que se registraron momentos de capturas masivas como el 2 de noviembre, en el caso de Nueva Guinea y Chichigalpa. Ese mismo día fue detenido el maratonista Alejandro Vanegas. Este último es un caso emblemático debido al hostigamiento policial del que ha sido víctima solo por portar una camiseta con la leyenda “Liberen a los presos”, globos azules y blancos o la bandera de Nicaragua, fue privado de su libertad por seis veces.

Otras detenciones arbitrarias son la de Delmis Portocarrero Quijano, en el municipio de Jinotepe;  además de Erling Álvarez Barrios, de 17 años, capturado por militares cuando intentaba cruzar a territorio costarricense, entre otros.

“En cada ocasión no había orden de captura, el señor no había cometido ningún delito, no cumplieron el artículo 33 constitucional (que determina una detención no mayor de 48 horas sin ser acusado), y en cinco ocasiones que fue detenido en ningún momento se levantaron cargos en su contra. Por tanto esto es un abuso policial”, alegó Abarca, señalando que estas capturas continúan ya que las autoridades no acatan las normas en materia jurídica y no son castigados por el abuso que cometen.

Otro caso de capturas sin respaldo jurídico es de la que fueron víctimas cinco afectados en Chichigalpa, quienes llevaban una ofrenda floral y por eso fueron llevados a la delegación de la localidad.


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