Doña Coquito denunció agresiones físicas. |A. Pérez
Doña Coquito denunció agresiones físicas. |A. Pérez

Managua, Nacionales por Rafael Lara /Metro Nicaragua.,

Después de hacer pública la denuncia por asedio, Miriam del Socorro Matus (doña Coquito), Flor Ramírez, quien en las manifestaciones viste de traje folclórico azul y blanco, y el maratonista Alex Vanegas, fueron detenidos por policías en las inmediaciones de los semáforos de la Asamblea Nacional y posteriormente se les pidió que circularan.

A través de Facebook live realizado por Vanegas quedó plasmado el momento e indicó que un motorizado de civil les dio seguimiento y luego apareció una camioneta blanca, sin ningún tipo de símbolo institucional de la cual bajaron agentes policiales que retuvieron el vehículo en que viajaban.

Según Vanegas, recién acababan de salir de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), él, doña Coquito (78 años), su hija, Flor (63 años) y otra familiar, donde asistían a una sesión con el equipo de atención sicológica de esta organización. Decidieron ir a almorzar, abordaron a un taxi que a dos cuadras de los semáforos de la Asamblea Nacional fue detenido, a eso de las 3:00 p.m. del lunes.

Después de 15 minutos una patrulla, con una veintena de agentes antimotines rodearon el taxi y comenzaron a tomarles fotos al taxi y sus pasajeros, y les permitieron irse.


En la mañana, doña Coquito y Flor Ramírez habían denunciado ante la CPDH, las agresiones físicas y sicológicas de las que han sido víctimas por parte del Gobierno y después de pedir el cese de ese tipo de hostigamiento se dio la retención momentánea por parte de la Policía.

Doña Coquito, temblorosa y con un nudo en la garganta relató que padece diabetes e hipertensión. “Esto me tiene con mucha tensión. Cuando la policía me capturó yo me desmayé por esto”. Ella pide a los acosadores que dejen de lanzar improperios en su contra, por marchar con los colores de la bandera de Nicaragua.

A pesar del riesgo y de su situación de salud, aseguró que se mantiene firme con su manera de pensar. “Estoy mal, pero no dejare de participar. Tengo la libertad de marchar y protestar. Por mi patria libre no me importa caer presa”, indicó la señora de casi ocho décadas, quien pidió al Gobierno que dejen de acosarla, principalmente por las redes, donde la amenazan, se burlan y la denigran.

Lissette Vargas Alemán, hija de doña Coquito, indicó que la han afectado mucho por salir a la calle con un gorrito y un pañuelo azul y blanco. “Ella tiene 78 años. A esa gente: ¿Qué no recuerda que también tienen madre y abuela?”, preguntó a quienes la amenazan.

El director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Marcos Carmona condenó los actos de tortura sicológica contra doña Coquito y Flor. A esta última durante su detención a manos de la policía fue amenazada con “desaparecerla”.


Noticias Relacionadas