"Condenamos la violencia y el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y otras personas contra los civiles que ejercen su derecho constitucional a la libertad de expresión y reunión", continuó Nauert. / Getty Images
"Condenamos la violencia y el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y otras personas contra los civiles que ejercen su derecho constitucional a la libertad de expresión y reunión", continuó Nauert. / Getty Images

Destacado, Nacionales por EFE,

El Departamento de Estado de Estados Unidos exigió el viernes al Gobierno de Nicaragua, que libere a “todas las personas detenidas arbitrariamente” y avisó que hará que el Ejecutivo responda por su “represión y violencia”.

La diplomacia estadounidense formuló esa petición en un comunicado, destinado a condenar el arresto “arbitrario” de seis estudiantes, de los que cinco han sido puestos en libertad.

“Pedimos la liberación de todas las personas detenidas arbitrariamente. También hacemos un llamamiento al Gobierno de Ortega para que garantice la seguridad de todos los que eligen ejercer sus derechos universales a la libertad de expresión y a la libertad de reunión”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

“Todos los gobiernos -continuó Nauert- deberían promover la democracia, el buen gobierno y los derechos humanos para un mayor bienestar de sus ciudadanos. Continuaremos respaldando al pueblo de Nicaragua y haremos que el Ejecutivo de Ortega responda por su represión y violencia”.

Los seis estudiantes a los que se refirió en su comunicado el Departamento de Estado son: Ariana Moraga, Iskra Malespín, Judith Mairena, Gracia Rivera, Alejandro Centeno y Edwin Carcache, este último miembro del opositor miembro de la opositora Alianza Cívica y el único que permanece bajo custodia de las autoridades

Para Nauert, estos estudiantes son el “último ejemplo” de las miles de personas que han protestado contra Ortega, solo para ser “hostigadas, detenidas, desaparecidas o incluso asesinadas”.

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide su renuncia, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso de poder y corrupción.

Edwin Carcache durante una protesta. Archivo/Metro

Edwin Carcache, uno de los detenidos, durante una protesta. Archivo/Metro

La crisis, la más difícil en Nicaragua desde los años 80, ha dejado entre 322 y 448 muertos, según cifras de grupos humanitarios, mientras que el Ejecutivo contabiliza 198 víctimas mortales.

En una reciente entrevista con la Agencia Efe en Managua, el presidente Ortega negó que haya sofocado las protestas con represión, dijo no sentirse responsable de las muertes en las calles durante los últimos meses y culpó a EE.UU. y al narcotráfico de financiar, apoyar y armar a grupos violentos.


Noticias Relacionadas