Luis Almagro insistió en que las elecciones son la única vía para superar la crisis sociopolítica. EFE
Luis Almagro insistió en que las elecciones son la única vía para superar la crisis sociopolítica. EFE

Destacado, Nacionales por Noelia Celina Gutiérrez /Metro Nicaragua,

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, insistió ayer en que las elecciones adelantadas en Nicaragua son “el mejor instrumento para resolver la polarización y la violencia que sufre el país”, una violencia que le atribuyó al Estado y que calificó como “desproporcionada” e “inadmisible” ante el Consejo Permanente de la OEA, que sesionaba ayer para dar seguimiento a la crisis que vive Nicaragua desde el mes de abril.

Según Almagro, es esencial “trasladar el conflicto de las armas a las urnas”. “Necesitamos respuestas urgentes, sin respuestas urgentes no habrá soluciones democráticas ni en materia de derechos humanos (…). Los afanes de poder y la riqueza de la clase dominante se paga con la vida de las personas más humildes”, advirtió Almagro, quien destacó que la OEA se compromete a mantener su trabajo con el Gobierno para la realización de “un proceso electoral limpio y transparente”.

También el representante permanente de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, aseguró que su país “continúa creyendo firmemente en que las elecciones adelantadas constituyen la manera más constructiva de progresar”. “No hay otra manera de progresar”, aseguró el diplomático.

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, replicó a las intervenciones que solicitaban el adelanto de elecciones argumentando que “cambiar gobiernos ‘ipso facto’, de la noche a la mañana, hoy mismo o mañana”, configura una ruptura del orden constitucional en Nicaragua.

“No se puede resolver una situación si los países amigos nos piden que rompamos o quebremos la Constitución para resolver una situación”, dijo Moncada, quien solicitó el apoyo de los países miembros de la OEA, aduciendo que el Gobierno de Nicaragua “está siendo víctima de pequeños grupos políticos combinados con fuerzas de delincuencia organizada internacional y con financiamientos externos para romper y terminar con un Gobierno legalmente constituido”.

/ EFE

Por su parte, la representante de Venezuela ante la OEA acusó a un “grupo de países”, sin señalar específicamente a ninguno, de “proteger a los verdaderos terroristas” y crear “falsas e ilegales expectativas de un pronto cambio de Gobierno si los terroristas prevalecen”.

“La violencia hace retroceder la democracia”

La audiencia del Consejo Permanente de la OEA dio inicio con una actualización de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el avance de su trabajo en Nicaragua en las últimas semanas, que contempló la instalación en el país del Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Durante la audiencia del Consejo Permanente de la OEA, se exigió al gobierno nicaragüense responder de manera urgente sobre el adelanto de las elecciones para dar soluciones democráticas a la crisis que vive el país desde el 18 de abril.

Paulo Abrāo, secretario ejecutivo de la CIDH, quien estuvo a cargo de la presentación, afirmó que su organización “observó con preocupación una profundización y diversificación en las formas de represión contra la población manifestante”. También reportó casos de detenciones ilegales, allanamientos sin órdenes judiciales e invasión de propiedad privada como forma de intimidación.

El informe de la CIDH contó con el respaldo de los representantes permanentes ante la OEA de México, Colombia, Perú, Costa Rica, Canadá, Chile, Brasil, Paraguay, Argentina, Ecuador, Uruguay, quienes llamaron al Gobierno de Nicaragua a cesar de forma inmediata los actos de represión en contra de la población manifestante, a poner fin a las detenciones extrajudiciales y a iniciar investigaciones para castigar a los culpables de las muertes ocurridas desde abril. Asimismo, respaldaron el proceso de diálogo como el mejor mecanismo para llegar a una solución pacífica de la crisis.

Trujillo, el diplomático estadounidense, condenó la “violencia continua” del Gobierno de Nicaragua y su “campaña de intimidación” hacia los ciudadanos manifestantes, y afirmó que sus condenas trascienden a las sanciones, recordando la designación de tres funcionarios nicaragüenses bajo la Ley Global Magnitsky.

Luis Almagro, Daniel Ortega / EFE AFP

Luis Almagro, Daniel Ortega / EFE AFP

 

“Estas sanciones recientes, además de las revocaciones de visas, demuestran que los Estados Unidos expondrán y exigirán cuentas a los responsables de la campaña de violencia e intimidación en curso del gobierno nicaragüense contra su propia gente”, detalló Trujillo, quien resaltó que “la violencia y la pérdida de vidas en Nicaragua reflejan la necesidad de reformas democráticas urgentes”.

La representante de Costa Rica, además de condenar la violencia estatal, resaltó que en tres meses de crisis en Nicaragua, su país ha observado “graves afectaciones en aspectos migratorios, sociales, económicos y humanitarios”, por lo que urgió una “pronta reacción” de la comunidad internacional.

Los representantes de Honduras y Bolivia no aceptaron ni rechazaron el informe de la CIDH, pero hicieron un llamado al cese de la violencia.

Por su parte, el secretario general de la OEA también respaldó el informe de la CIDH y aceptó que “fuerzas policiales y paramilitares vinculadas al Gobierno” han cobrado la vida de muchas personas y que grupos encapuchado y armados aterrorizan a la población civil en el proceso de desmontar los tranques.

“La violencia como herramienta política hace perder legitimidad inexorablemente a cualquier propósito ético político, la violencia hace retroceder la democracia”, dijo Almagro, destacando que “la violencia del Estado sobre la población civil nunca puede ser admitida”.

Mientras, Venezuela y Nicaragua rechazaron las conclusiones dadas a conocer por Abrāo, calificándolas de parcializadas y carentes de objetividad.

Moncada negó la responsabilidad del Estado en la violencia desatada en el país y acusó a “la actividad delincuencial de la bandas terroristas” de ser los causantes de los crímenes y asesinatos cometidos desde abril.

OEA seguirá monitoreando

Diversos países señalaron la necesidad de que la OEA continúe monitoreando la situación que atraviesa Nicaragua, entre ellos el representante de Colombia, Andrés González.

“El Consejo Permanente (de la OEA) debe ocuparse de manera permanente de la observación, del análisis, de la constatación de lo que viene ocurriendo (en Nicaragua). La OEA no puede mantenerse en silencio o mirar al costado”, señaló González.

Al terminar la audiencia, la presidenta del Consejo Permanente de la OEA, Rita Hernández, sugirió que se tomara nota de la información presentada por la CIDH y las delegaciones, aunque no se acordó una nueva sesión de seguimiento.


Noticias Relacionadas