La Comisión de Verificación y Seguridad del diálogo nacional suspendió ayer su agenda de trabajo en protesta por la agresión que sufrieron los obipos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN). EFE
La Comisión de Verificación y Seguridad del diálogo nacional suspendió ayer su agenda de trabajo en protesta por la agresión que sufrieron los obipos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN). EFE

Destacado, Nacionales por Keysi García /MetroNicaragua,

La Comisión de Verificación y Seguridad del diálogo nacional suspendió ayer su agenda de trabajo en protesta por la agresión que sufrieron los obipos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que llegaron a Carazo para acompañar a la población luego de ser víctimas de antimotines y paramilitares con la “operación limpieza” que dejó 18 muertos, heridos y desaparecidos.

Otro punto que obstaculizó el diálogo en esta mesa de trabajo fue la posición del Gobierno quienes trataron de “justificar” dichos actos violentos, acusando nuevamente a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia de realizar un golpe de Estado al presidente Daniel Ortega.

“Nosotros suspendimos en este momento porque no podíamos estar discutiendo cuáles son las funciones de esta comisión, mientras se está cometiendo semejante agresión a una comisión de obispos y de la Alianza que llegaba a Diriamba a buscar cómo arreglar la situación de represión”, aseguró Azahalea Solís, representante de la Alianza Cívica en esta mesa de trabajo.

Al momento del disturbio en Carazo, una delegación de la Iglesia Católica junto a representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) salió del Seminario de Fátima, en Managua, donde se estaba efectuando la mesa de trabajo.

“Tuvimos que suspender la reunión, apenas estábamos empezando informaciones generales y no tuvimos tiempo de presentar ninguna propuesta”, agregó Solís.

Aguerri: Lo sucedido es “responsabilidad del Gobierno”

José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), y Enrieth Martínez, representante de la Coalición Universitaria, condenaron ayer las agresiones en Carazo por parte de grupos afines al partido de Gobierno en contra de obispos, periodistas y otros miembros de la Alianza Cívica.

“Lo que estamos viendo en el actuar del Gobierno es que está prácticamente dejando sin espacio esa posibilidad. Todo lo que está pasando es responsabilidad del Gobierno, absolutamente. Ellos son los que están dando las instrucciones, ellos son los que están haciendo que esto suceda en el país, yo creo que hay que darnos cuenta que es exclusivamente su decisión que está llevando al país a donde nos está llevando”, enfatizó Aguerri.

Los dirigentes no precisaron cuáles serán las próximas acciones de la Alianza Cívica ante los actos represivos del Gobierno, sino que indicaron que se reunirían con los demás integrantes para lograr acuerdos.


Noticias Relacionadas