Continúan las protestas que exigen la renuncia de Ortega en Nicaragua. EFE/Metro
Continúan las protestas que exigen la renuncia de Ortega en Nicaragua. EFE/Metro

Destacado, Nacionales por EFE,

Tres ciudades del Pacífico de Nicaragua amanecieron hoy bajo fuertes ataques de las “fuerzas combinadas” del Gobierno, que penetraron de forma masiva con armas de guerra, para desmontar las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega.

Cientos de hombres ataviados con armas de guerra, entre policías, parapolicías, antimotines, paramilitares y grupos de choque oficialistas, invadieron las ciudades de Diriamba, Dolores y Jinotepe, transportados en camionetas Toyota Hilux, junto con maquinaria pesada con capacidad para derribar paredes, denunciaron los manifestantes “autoconvocados”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desaprobó el ataque, ocurrido tan sólo horas después de que uno similar en Matagalpa, en el norte de Nicaragua, dejara al menos un muerto.

El hombre que murió hoy en Diriamba, durante un ataque de parapolicías. Cortesía/Metro

Un hombre que murió hoy en Diriamba, durante un ataque de parapolicías. Cortesía/Metro

“Sigue la represión en Nicaragua. Grupos armados progubernamentales apoyados por la Policía entran en las ciudades de manera masiva. Tiroteos y ráfagas de balas. Ayer Matagalpa. Ahora alrededores de Jinotepe y Diriamba. Estado está incumpliendo su deber de desmantelar a las turbas”, dijo el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, quien se encuentra en Nicaragua.

El ataque ocurre un día después de que Ortega afirmó que continuará “luchando por la paz, para que desaparezcan de toda Nicaragua esos lugares” donde hay manifestaciones en su contra

Tanto la CIDH, como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) han responsabilizado al Gobierno nicaragüense de graves violaciones a los derechos humanos.

Entre las violaciones destacan “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”, según la CIDH, y que el Gobierno de Nicaragua ha rechazado.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Ortega también como presidente, que ha dejado más de 310 muertos menos de tres meses.

Los nicaragüenses esperan superar la crisis en un diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica que representa a la población, previsto a reiniciar el próximo lunes.

Las protestas contra el Gobierno comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.


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