Teyler Leonardo Lorío / Getty Images
Teyler Leonardo Lorío / Getty Images

Departamentos, Destacado, Nacionales por Blanca Reyes,

Los 21 menores de edad que murieron durante los dos meses de crisis que vive Nicaragua tuvieron muertes espeluznantes:  disparos en la cabeza, la frente, el tórax, en el pecho y en el cuello; aplastado por un bus, suplicando por su vida de rodillas y llorando hasta quedar calcinados.

Según el último informe de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), del 18 de abril al 25 de junio,  285 personas han sido asesinadas, de las cuales 21 son menores de edad.

De los 21 niños y adolescentes asesinados es los últimos dos meses, la mayoría eran originarios de Managua y Masaya, ocho habían cumplido 17 años, cuatro de ellos tenían16 años, cinco de 15, una niña de 11, otra niña de dos años, y dos bebés de 14 y cinco meses, respectivamente.

Sandor Dolmus, de 15 años, monaguillo de la catedral de León, era un activo participante en las protestas. El 14 de junio colaboraba en una trinchera, a pocos metros de su casa en el barrio San Juan, en León, cuando fue acribillado balazos por un grupo de parapoliciales.

Junior Steven Gaitán, de 15 años, falleció en Masaya, el dos de junio. El adolescente se puso de rodillas y rogó por su vida, suplicó que no lo mataran, pero esto no fue suficiente para que le perdonaran la vida. Le dieron un balazo en el pecho, de acuerdo con la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

/ Bismarck Picado

El bebé de 14 meses, Teyler Leonardo Lorío, ha sido el último menor asesinado en Nicaragua, pero su muerte es una de las que más ha conmocionado al país. El pequeño recibió un disparo en la cabeza cuando su papá lo cargaba en sus brazos, mientras se dirigían a su casa de habitación en el barrio Américas 1, junto a su esposa y su otra niña. Esto ocurrió cuando los nicaragüenses celebraban el día del padre: 23 de junio.

Los hermanitos Matías (5 meses) y Darelis (2 años) Velásquez Raudes, murieron junto a sus padres y abuelos, calcinados en su casa en el barrio Carlos Marx, el sábado 16 de junio.

El cadáver del Conrado fue trasladado hasta iglesia Santo Domingo, donde se ofició una misa en presencia de la comunidad educativa del Instituto Loyola/ Bismarck Picado

Álvaro Manuel Conrado, de 15 años, fue la primera víctima de la represión en las protestas. Falleció el 20 de abril por un disparo en el cuello, mientras repartía agua a los jóvenes que luchaban por evitar que fuerzas policiales ingresaran a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

Conrado fue trasladado con vida al hospital, pero falleció desangrado porque ya era demasiado tarde; su nombre es un ícono de la lucha cívica de Nicaragua, su rostro ha sido plasmado en las paredes de las universidades y en las calles de Managua.


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