La Alianza Cívica insistió en que se trata de una protesta pacífica para que el Gobierno responda a los obispos y reanudar el diálogo nacional. Orlando Valenzuela
La Alianza Cívica insistió en que se trata de una protesta pacífica para que el Gobierno responda a los obispos y reanudar el diálogo nacional. Orlando Valenzuela

Destacado, Nacionales por José Dennis Cruz, Uriel Velásquez /Metro Nicaragua,

Este martes, la Alianza Cívica por la Justicia y Democracia, integrada por la sociedad civil, empresarios y estudiantes, llamó a un paro nacional de 24 horas con el objetivo de presionar al Gobierno para que responda a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y se reanude el diálogo nacional.

El paro está programado que inicie a las cero horas de este jueves y concluirá a las 11:59 del mismo día. El llamado se da cuando se cumplen 57 días de las protestas ciudadanas que han dejado 146 muertos, según cifras de organismos de derechos humanos.

“Nosotros, como miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, ante las condiciones extremas que vive Nicaragua, en solidaridad con las víctimas y reconociendo el derecho a las legítimas formas de defensa, hemos decidido llamar a un paro nacional de 24 horas”, indica el comunicado de la alianza, leído por José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

“Instamos a todos los dueños de negocios, a pequeños y medianos empresarios, profesionales independientes y negocios por cuenta propia a cerrar sus establecimientos y cesar actividades”, agrega el comunicado.

De acuerdo con la comunicación, el paro es cívico, nacional y pacífico con cobertura a nivel nacional y a todas las actividades económicas. Sin embargo, están exentas las relacionadas “con la preservación de la vida y la cobertura de servicios básicos para la población”.

El pasado 6 de junio, Funides estimó que el costo por cada día de paro sería de aproximadamente US$18 millones. Metro

 

La alianza está conformada por el sector privado, estudiantes, representantes de la sociedad civil y campesinado. El paro nacional fue anunciado horas después que inició un paro en la ciudad de León, convocado por diversos sectores de ese departamento.

Demandan “respuesta inmediata”

La alianza demandó al presidente Daniel Ortega una “respuesta inmediata” a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) para que se reanude el diálogo nacional, suspendido desde el pasado 23 de mayo, por la falta de consenso entre las partes y la negación del Gobierno por abordar la democratización del país.

La alianza insta a los empleadores a respetar la decisión de los trabajadores de sumarse al paro cívico nacional, mientras que a los empleados públicos exhorta a no presentarse a las instituciones del Estado.

“Como hemos dicho en repetidas ocasiones, el diálogo es el camino para revisar el sistema político de Nicaragua desde su raíz, para lograr una auténtica democracia y justicia. Diálogo en el marco del respeto a la vida y de los derechos de los nicaragüenses de expresarse cívicamente. Una vez más, reiteramos el apoyo a la CEN en su rol de mediadora y testigo”, comentó la presidenta de la AmCham, María Nelly Rivas.

Llaman a empleadores a sumarse

La alianza insta a los empleadores a respetar la decisión de los trabajadores de sumarse al paro cívico nacional, mientras que a los empleados públicos exhorta a no presentarse a las instituciones del Estado.

“A los empleados públicos, cuya dignidad ha sido pisoteada por un gobierno represivo, que de manera masiva no se presenten a sus puestos de trabajo. Si lo hacen todos juntos, no podrán tomar represalias en contra de ustedes”, señala el comunicado.

También los representantes de la alianza refirieron que están en contra de cualquier tipo de represión y maltrato a la vida.

¿De qué se trata un paro nacional?

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), explicó los alcances del paro nacional.

“Aquí estamos hablando de que todos los negocios agremiados a alguna cámara (están llamados) a cerrar actividades, que no haya transporte, que no haya ningún tipo de actividad industrial, comercial o agrícola. Todas las personas que tienen negocios y pueden tomar la decisión de cerrarlos, que lo hagan en señal de protestas por las arbitrariedades, abusos y violaciones a los derechos humanos”, dijo.

Chamorro agregó que el paro se extiende a los sectores que no son agremiados, comerciantes, trabajadores por cuenta propia y los empleados públicos también podrían hacerlo.

El pasado 6 de junio, Funides estimó que el costo por cada día de paro sería de aproximadamente US$18 millones.

De no parar la represión, el Cosep no descartó la posibilidad de prolongar el paro, sin embargo, esperan que el Gobierno responda positivamente a sus demandas.


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