El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, dijo haber detectado nuevas prácticas represivas en Nicaragua / Metro
El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, dijo haber detectado nuevas prácticas represivas en Nicaragua / Metro

Destacado, Nacionales por ACAN-EFE,

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reiteró su llamado “urgente” al Gobierno de Daniel Ortega para que desmantele las fuerzas “parapoliciales”.

La comisión alertó hoy de una “nueva etapa de represión” en Nicaragua con ataques a manifestantes desarmados.

En una entrevista con Efe, el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, dijo haber detectado “nuevas prácticas represivas” durante la denominada “Madre de todas las marchas”, convocada por el Movimiento Madres de Abril y en apoyo a las 83 mujeres que hasta entonces habían perdido a sus hijos durante las protestas.


“La Comisión ha recibido nuevas informaciones que nos indican que hay una nueva etapa de represión en el país”, avisó Abrão.

La CIDH visitó Nicaragua entre el 17 al 21 de mayo y, tras analizar la situación, presentó un informe preliminar en el que alertaba de posibles ejecuciones extrajudiciales en algunas zonas del país y “graves violaciones de derechos humanos” con, al menos, 76 muertos y 868 heridos.

La violencia se ha intensificado en los últimos días y solo en la “Madre de todas las marchas” hubo 16 muertos y más de 200 heridos, según organismos de derechos humanos.

“Hemos visto nuevas prácticas represivas, como el secuestro de estudiantes y manifestantes, ataques a autobuses que llevaban a las personas para salir de las universidades donde estaban atrincheradas, ataques a personas mayores y particularmente lo que pasó el día de las marchas de las madres”, explicó Abrão.

Integrantes del CIDH en su visita a Nicaragua / Melvin Vargas

Integrantes del CIDH en su visita a Nicaragua / Melvin Vargas

“Fue -continuó- un ataque a la población desarmada, a la población civil y sin respetar el Día de las Madres. Nos parece que claramente indica un aumento de la represión”.

Abrão consideró que los actos de represión de los últimos días no han surgido “exclusivamente” de la policía Nacional. “Hemos identificado la presencia de esos grupos parapoliciales y de terceros armados. Ellos han cumplido un rol represivo que está bastante presente y hemos realizado un llamado urgente al Estado para que desmantele esos grupos parapoliciales y garantice el derecho de las protestas pacíficas en el país”, explicó.

En su visita a Nicaragua, la CIDH recibió “centenares” de testimonios que hablaban de esas fuerzas paramilitares y, por eso, pidió a Ortega su desmantelamiento. Por ahora, la Comisión no ha recibido “ninguna respuesta” del Ejecutivo, dijo Abrão, y consideró que existe cierta “ambigüedad” en sus actos, puesto que respondió positivamente a la solicitud de la Comisión para visitar el país y, pocos días después, inició “nuevas prácticas represivas”.

“Es necesario mantener una coherencia, esa es la condición básica para una solución”, consideró. El Gobierno de Nicaragua accedió el pasado 30 de mayo a la petición de la CIDH y de la Organización de Estados Americanos (OEA) para crear un grupo de expertos que investigue de manera autónoma e independientes los hechos violentos ocurridos desde el 18 de abril, cuando comenzaron las protestas.

Ese grupo desarrollará un plan para las víctimas e identificará a los “responsables intelectuales y materiales” de la violencia, según indicó hoy Abrão. La Comisión, además, ya ha concedido medidas cautelares a trece estudiantes que participaron en las protestas y al obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez Ortega, que había recibido amenazas de muerte por su participación en el proceso de diálogo nacional, actualmente suspendido.


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