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Destacado, Managua, Nacionales por Rafael Lara /Metro Nicaragua,

Las autoridades municipales, como parte del desarrollo de la Pista Juan Pablo II, visitaron a los dueños de propiedades que serán afectadas con este proyecto para solicitar permiso y realizar las mediciones correspondientes.

Según los representantes de la Alcaldía de Managua, después de las mediciones se darán a conocer los costos -según la valoración catastral- y posteriormente iniciarán las conversaciones para las indemnizaciones respectivas a los propietarios.

La obra que inicia en el 7 Sur, culmina en carretera Norte con un paso a desnivel en semáforos de La Robelo. La pista tendrá ocho carriles y el paso a desnivel tendrá una rampa de entrada y salida de este a oeste, pero también se conecta con otra rampa que viene de la pista Juan Pablo II. Según los obreros, las áreas que serán ampliadas corresponden al derecho de vía, que incluye cunetas y andenes.

Una de las principales vías de la capital

La construcción de esta pista es necesaria para disminuir el caos vehicular en este sector, dice el ingeniero vial, Armando Izabá. “La ciudad tiene que modernizarse, las vías principales ya son obsoletas y no soportan el volumen de vehículos, por eso los grandes problemas en las horas pico, sintiéndose más en la Panamericana Norte, propiamente en los semáforos de La Robelo”, dijo Izabá.

La ruta de la pista Juan Pablo II inicia en el 7 Sur, continúa hasta el mercado Israel Lewites, Centro Cívico, Julio Martínez, rotonda del Periodista; ENEL central, Universidad Centroamericana, Metrocentro, rotonda Cristo Rey, así como los semáforos de El Dorado. Luego sigue por el puente El Edén, puente la Larreynaga, hasta los semáforos de La Robelo. Son 9.5 kilómetros, siendo una de las arterias principales que cruzan más de la mitad de la capital.

Al menos 30 propiedades afectadas

Según los planos de las obras y los puntos marcados para el proyecto, parte de los semáforos de La Robelo hasta la esquina este de la Rolter están “en la mira”, abarcando un total de 590 metros de largo.

Partiendo de los semáforos de La Robelo hacia el oeste, las afectaciones siempre serán sobre la banda derecha viniendo del este al oeste, propiamente del edificio Armando Guido, 1 cuadra al oeste finaliza la ampliación. Esto es un aproximado de 615 metros.

Con esto se prevé que al menos 30 propiedades serán afectadas sobre la carretera Panamericana Norte y desaparecerá el bulevar central; a lo anterior se agregan tres propiedades que en el barrio Costa Rica serán tocadas, propiamente en la esquina de los semáforos.

Del tramo de los semáforos hacia el sur, como parte de las obras, estará afectada la propiedad esquinera, la bodega y una tercera propiedad, entrando aproximadamente 20 metros. La obra no abarca a la imprenta de la esquina contigua. Otro punto que será duramente golpeado es la punta de plancha en el barrio Costa Rica, donde venden tanques para agua.

En carretera Norte es donde culminará la ampliación de la pista que inicia desde el 7 Sur, coronándose con un paso a desnivel en lo que aún conocemos como los semáforos de La Robelo.

Según los obreros municipales, en el barrio San Luis -de los semáforos al sur- la mayoría de las casas tendrán afectaciones menores, gracias a que hay un espacio de 15 metros donde se ubica el cauce, que con las futuras obras quedará sellado y sobre él pasará la calle, también hacia el este, en el barrio Larreynaga y María Auxiliadora. En el puente El Edén se construirá una rotonda, pero según los planos del proyecto no afectará al colegio Boanerges

Aragón, pero sí golpeará la esquina contigua. La ampliación y los pasos a desnivel se desarrollarán por etapas y la zona de La Robelo corresponde a la última fase, que según la planificación anunciada de la construcción de los pasos a desnivel, el paso de La Robelo estará en construcción al menos dentro de tres años.


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