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Destacado, Nacionales por Rafael Lara /Metro Nicaragua,

La cantidad de vehículos que ingresan diariamente a la capital aumenta incontrolablemente, por tanto, las autoridades municipales observan una importancia en ampliar las vías, como es el caso de la pista Solidaridad, que es el tramo de carretera Norte hasta la rotonda Universitaria que da inicio a la pista Suburbana.

Esta obra es parte de la mejora para el tercer anillo vial propuesto en el Plan Maestro para el Desarrollo Urbano de Managua, que la municipalidad comenzó en agosto del 2014 con el paso a desnivel de Rubenia y la construcción de dos tramos de vía desarrollados en 2015 y 2016.

Los tramos son desde el paso a desnivel de Rubenia a los semáforos del hospital La Mascota, y de ahí hasta los semáforos del mercado Roberto Huembes, con una extensión total de 2 kilómetros, de un total de 7.6 kilómetros de toda la pista. Originalmente el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, consideró la continuación inmediata de las siguientes etapas, pero la atención finalmente se centró en la ampliación de la pista Juan Pablo II (JP II). Hasta el momento se han invertido aproximadamente C$290 millones en un paso a desnivel y los dos tramos de carretera mencionados.

Entre las explicaciones de las autoridades estaba el apremio por liberar la JP II, por ser una vía céntrica que atraviesa la ciudad, y por otra parte apostaban que la vía alterna entrando por Esquipulas estaría lista para dar un descanso a la carretera Masaya y la colonia Centroamérica, mientras se terminada el proyecto JP II.

De cuatro a seis carriles

Los planes en el proyecto de la pista Solidaridad, son pasar de cuatro a seis carriles, ir al sur desde los semáforos del hospital La Mascota, construir un paso a desnivel en el mercado Huembes y seguir la vía hasta la rotonda Universitaria. Hacia el norte, continuar ampliando la vía desde el paso a desnivel Rubenia para seguir al norte, primeramente rotonda La Virgen y llegar hasta el paso a desnivel Portezuelo.

Para el ingeniero vial, Armando Izabá, es necesario ampliar este tramo, pues se ha convertido en un “cuello de botella” y que cada año se agudiza más, pues es una vía de cuatro carriles donde transitan al día 45.134 vehículos.

“Transitar por carretera a Masaya es muy lento y podés perder entre 40 minutos y una hora para salir a otro punto horrible que es la rotonda Centroamérica. Una cantidad de vehículos toma hacia el oeste por Altamira, pero muchos tienen que continuar al norte, hacia el mercado Roberto Huembes, eso es terrible y desesperante, en especial si esa es tu vía a seguir a diario para ir al trabajo”, mencionó Izabá. Un estudio de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), señala que por la vía de la Colonia Centroamérica hasta los semáforos del mercado Roberto Huembes, en la hora pico (entre las 7:00 a.m. y las 10:00 a.m.) la velocidad promedio es de 10 a 20 kilómetros por hora en la banda derecha de sur a norte; en la banda izquierda, o de norte a sur, la velocidad baja en un promedio de entre 1 a 10 kilómetros por hora. Por la tarde, de 4:00 p.m. a las 7:00 p.m., la situación es peor porque la velocidad promedio es de 1 a 10 kilómetros por hora en ambos carriles. El experto señala que otro problema son los buses que transitan en esa ruta, ya que no utilizan las bahías, retrasando así el tráfico todos los días.


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