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Destacado, Nacionales por Rafael Lara y EFE,

Cientos de familias llegaron a los camposantos para depositar flores sobre las tumbas, en coloridos ramilletes, coronas u otros recuerdos, en el Día de los Difuntos que fue declarado asueto para los empleados del Estado. Sin embargo, la afluencia de gente a los cementerios inicia un par de días antes para que las tumbas luzcan renovadas y listas para conmemorar el 2 de noviembre.

Serenatas
Entonando la canción de origen mexicano “La Cruz de Madera”, a cargo de músicos empíricos, una familia honró ayer la última morada de su ser querido en un cementerio de Nicaragua, donde además acudieron miles de deudos de otros difuntos a arreglar sus sepulcros.

Desde tempranas horas, una parte del cementerio Oriental de Managua, fundado en 1979, y que alberga a más de 100.000 difuntos, según datos de la comuna capitalina, escuchaba la música de una banda musical que, con acordeón y guitarras, dedicaban las serenatas.

Misa en cementerios
En algunos camposantos de los 153 municipios de Nicaragua se ha ofrecido misa por los muertos, donde los sacerdotes oran en el cementerio y a petición de los fieles católicos se acercan a las tumbas para rezar por algunos difuntos. “Un día especial para todo el pueblo católico del mundo”, señaló el cardenal nicaragüense, Leopoldo Brenes, a periodistas tras ofrecer una eucaristía en el cementerio Oriental, ante cientos de feligreses, incluidas autoridades municipales.

Venta de flores
En los cementerios también se agolparon puestos ambulantes de flores, entre artificiales y naturales, así como quienes ofrecían sus servicios de limpieza de lápidas y panteones. Hubo puestos médicos y vigilancia policial constante.

 


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