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Destacado, Nacionales por Humberto Galo, EFE y AFP,

El Gobierno de Nicaragua informó ayer que se ha adherido al Acuerdo de París, al que se abstuvo de firmar en un primer momento por considerarlo insuficiente.

“En nombre del pueblo de Nicaragua, como jefe de Estado y de Gobierno, declaro que el Gobierno de la República de Nicaragua, ante las razones ya expuestas y habiendo examinado dicho acuerdo, se adhiere a él, y se compromete a cumplir fielmente sus disposiciones”, señaló el presidente Daniel Ortega, en una carta divulgada ayer.

El documento fue entregado ayer a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un documento mediante el cual oficializa su adhesión a los acuerdos de París, tratado que originalmente había descartado suscribir en 2015 por considerarlo insuficiente ante las consecuencias que el cambio climático está causando en países vulnerables.

“Unimos esfuerzos para detener y reducir los altos niveles de contaminación que envenenan el planeta” Indica el documento divulgado por el Gobierno de Nicaragua.

El anuncio fue dado a conocer por la vicepresidenta de la República Rosario Murillo en su tradicional alocución en Canal 4 de televisión. Murillo destacó que el Gobierno cumplirá “fielmente sus disposiciones”.

“Que la gran mayoría de los Estados tanto desarrollados como en vías de desarrollo hemos asumido los compromisos de unir y multiplicar esfuerzos frente al incremento de los Desastres Naturales con elevados costos, en la pérdida de vidas y cada vez mayores costos materiales. De la misma manera, unimos esfuerzos para detener y reducir los altos niveles de contaminación que envenenan el planeta”, dijo Murillo al leer el tercero de los considerando que integran el documento entregado a la ONU.

Hasta ayer Nicaragua era uno de los tres países que no habían suscrito dicho acuerdo, Siria y Estados Unidos (que a mediados de este año decidió abandonarlo). En su momento el gobierno nicaragüense había argumentado que el acuerdo de París no contemplaba acciones urgentes, como indemnizaciones a los países que sufren las consecuencias del cambio climático.

“Que el acuerdo de París, a pesar de no ser el acuerdo ideal, es el único instrumento que permite en la actualidad, esa unidad de intenciones y esfuerzos”, recalcó Murillo.

Un acuerdo mundial
El Acuerdo de París fue aprobado y abierto a la firma en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York el 22 de abril de 2016.

El gobierno nicaragüense se abstuvo de firmar en ese momento porque, a su juicio, el Acuerdo de París debió ser vinculante, es decir obligatorio, por considerar que los países más contaminantes deben hacer los esfuerzos más grandes contra el cambio climático.

Nicaragua abogó entonces por imponer “responsabilidades comunes pero diferenciadas, exigiendo a los más contaminantes compromisos estrictos con la reducción de sus emisiones y con recursos compensatorios para la llamada adaptación”.

El gobierno de Ortega alegó ahora que la gran mayoría de los Estados, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, han asumido los compromisos de unir y multiplicar esfuerzos frente al incremento de los desastres naturales con elevados costos, en la pérdida de vidas y cada vez mayores daños materiales.

“De la misma manera, unimos esfuerzos para detener y reducir los altos niveles de contaminación que envenenan el planeta”, continuó el Ejecutivo nicaragüense.

Bien recibida
La noticia ha sido vista con beneplácito por representantes de organizaciones ambientales del país. Amaru Ruiz, presidente de la Fundación Amigos del Río, destacó que este anuncio vincula al país en una posición internacional de consenso ante lo que representa el cambio climático para los países más vulnerables, desde una perspectiva de voluntad política, entre las que destacó los esfuerzos que hará Nicaragua para disminuir los gases de efecto invernadero.

¿A qué se podría comprometer Nicaragua para tratar de aportar a la reducción del cambio climático? Ruiz menciona que la apuesta que debería realizar el país debe estar enfocada hacia la adaptación al cambio climático y no necesariamente a los aspectos de mitigación.

Dicha medida podría estar definida a través de una política pública con la promulgación de una ley de adaptación al cambio climático,
Humberto Galo, efe y afp


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