El Cacique Mayor volvió a las fiestas agostinas y acompañó a Santo Domingo durante su procesión de despedida de Managua. /Bismarck Picado
El Cacique Mayor volvió a las fiestas agostinas y acompañó a Santo Domingo durante su procesión de despedida de Managua. /Bismarck Picado

Departamentos, Destacado, Nacionales por EFE,

Miles de nicaragüenses se despidieron ayer de sus fiestas en honor a Santo Domingo de Guzmán, tras diez días de celebración, en donde se mezclaron rezos y bailes de pagadores de promesas.

Las festividades culminaron con la tradicional “dejada” de la venerada imagen (considerada milagrosa) hacia su altar en el santuario en Las Sierritas, ubicado al sur de Managua.

La multitudinaria procesión salió del templo Santo Domingo, en el antiguo casco urbano de Managua, donde se celebró una Eucaristía de despedida de la imagen de 18 centímetros de alto que permaneció diez días en ese lugar

Pagan promesas

Durante la romería, de unos doce kilómetros, los nicaragüenses pagaron promesas con ojos vendados, se mortificaron con recorridos de rodillas, se pintaron con aceite negro o se disfrazaron de indígenas o esclavos africanos.

El párroco de la iglesia Santo Domingo, Juan José Colato, entregó reconocimiento a los cargadores de “Minguito”, como le llaman al santo los capitalinos.

Colato destacó que este año los feligreses y devotos se desbordaron en todas sus expresiones de fe hacia Santo Domingo, y alabó a los capitalinos por desarrollar en relativa calma las fiestas populares de este año, que tenían por lema “Más discípulos misioneros”.

 

 

En su homilía hizo un llamamiento a seguir los pasos de Santo Domingo de Guzmán.

Estas fiestas son las más concurridas en Nicaragua e incluyen, además de la multitudinaria y lenta procesión de 12 kilómetros con la imagen, desfiles hípicos, concursos populares, la bendición y vela de barco, bailes y música folclórica.

¡Se acabó la fiesta!

A esta celebración, cuyos inicios se remontan a 1886 y abarca los primeros 10 días de agosto, acuden miles de nicaragüenses. También asiste una romería de vendedores ambulantes.

La imagen de Santo Domingo, que fue “dejada” en su santuario en Las Sierritas la tarde de ayer fue cargada dentro de una urna de vidrio y conducida en una peaña muy pesada que llevaban sobre sus hombros, bailando lentamente, los cargadores

tradicionales, en medio de disparos de cohetes y música folclórica.

En los últimos diez días la capital nicaragüense vivió un ambiente de jolgorio con estallidos de cohetes, música folclórica interpretada por bandas filarmónicas y las marimbas.

 

 

Las fiestas agostinas en honor a “Minguito” fueron presididas por la alcaldesa de Managua, Daisy Torres, nombrada mayordoma por la diócesis de esta capital por noveno año consecutivo.

Unas 3.000 personas, entre policías, miembros de la Cruz Roja y Cuerpo de Bomberos trabajaron en la seguridad y los servicios de socorro durante las fiestas capitalinas.


Noticias Relacionadas

El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) emitió ayer un comunicado con diversas medidas y precaucione...

por Uriel Velásquez